viernes 25/9/20

Las obras de ampliación de Sogama empezarán en junio y elevarán su capacidad de tratamiento un 81%

El presidente de la Sociedade Galega do Medio Ambiente, Javier Domínguez, anunció en rueda de prensa que la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio ha adjudicado las obras de ampliación del complejo medioambiental de Sogama, situado en Cerceda, por 275 millones de euros (+ IVA). 

Javier Domínguez Lino, presidente ejecutivo de Sogama
Javier Domínguez Lino, presidente ejecutivo de Sogama

El presidente de la Sociedade Galega do Medio Ambiente, Javier Domínguez, anunció en rueda de prensa que la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio ha adjudicado las obras de ampliación del complejo medioambiental de Sogama, situado en Cerceda, por 275 millones de euros (+ IVA). 
Con esta actuación, se aumentará su capacidad de tratamiento, que pasará de las 550.000 toneladas anuales hasta un millón de toneladas, lo que se traduce en un 81 por ciento más. Se trata, además, de una mejora sobre lo que venía recogido en el pliego del concurso en el que se licitó este proyecto –en el que se contemplaban 750.000 toneladas– aportada por la adjudicataria: la UTE gallega Valtalia.
El contrato, que tendrá una vigencia de quince años, contempla la remodelación de la actual nave de reciclaje, tratamiento y elaboración de combustible (PRTE), donde se procesa el contenido de la denominada bolsa negra, esto es, los residuos municipales recogidos a través de los contenedores verdes; la construcción de una nueva planta para la recuperación de los envases de papel/cartón y plásticos contenidos en la basura en masa (ya que el acero, el aluminio y el vidrio se seleccionan desde hace años); y la operación, mantenimiento y limpieza de ambas instalaciones. 

Cantidad y calidad
Domínguez Lino destacó que, además del aumento total de la capacidad de tratamiento, gracias a la nueva planta de recuperación de envases, se mejorará la cantidad y calidad de materiales  recuperados, que llegarán a las 120.000 toneladas, y que se remitirán anualmente a los centros de reciclaje, cuatro veces más que hoy en día. 
Al mismo tiempo, este avance permitirá rebajar, aún más, los residuos que se derivan al vertedero de Areosa, que pasará a acoger  únicamente la parte de la basura que no sea reciclable, o valorizable material o energéticamente.
Indicó que a estas mejoras se suman otras ventajas, como la generación de empleo. Durante la construcción de la infraestructura –aproximadamente unos dos años– se crearán 300 puestos de trabajo, a los que habría que añadir otros 200 empleos indirectos una vez que la nueva planta empiece a operar.

Plazos
El presidente de Sogama aclaró que la concesionaria debe presentar ahora el proyecto constructivo y, posteriormente, se estima un plazo de unos tres meses para que el ayuntamiento de Cerceda conceda la licencia. De esta forma, está previsto que las obras comiencen el próximo mes de junio y concluyan a finales de 2018.
A partir de ese momento, y pudiendo tratar adecuadamente un millón de toneladas anuales de residuos, Sogama se convertirá en una de las plantas de sus características más grandes de Europa y del mundo, consolidando su liderazgo en España.
Además, la compañía pública pasará a ser un referente en la gestión sostenible de los residuos urbanos al dar respuesta a los preceptos de la economía circular, teniendo como principal objetivo el máximo aprovechamiento de los productos a través del reciclaje y la conversión de los residuos en recursos.

PLAN 2010-2020
Esta ampliación se enmarca dentro del Plan autonómico de gestión de residuos urbanos 2010-2020, en el Plan estatal marco de residuos (Pemar) 2016-2022, y en el Paquete europeo de economía circular. 
Se inscribe, además, dentro de la apuesta por la mejora continua de la empresa pública, que en 2015 consiguió máximos históricos de eficiencia, procesando un 27 por ciento más de basura que en el año 2009 y vertiendo un 55 por ciento menos. 
Es preciso recordar, además, que en breve comenzará la construcción de una nueva planta de compostaje en el vertedero de Areosa, que tendrá capacidad para 15.000 toneladas anuales, en la que se invertirán 2,4 millones de euros, y que se prevé pueda estar operativa el próximo verano.
Para finalizar, Javier Domínguez señaló que, gracias a todos  estos esfuerzos y avances, Galicia se erigirá como un ejemplo a seguir para la solución de un problema de primera magnitud en las sociedades avanzadas como es el caso de los residuos urbanos; además de converger con países europeos que se sitúan a la vanguardia en el compromiso con el medio ambiente, como Alemania, Holanda o Suecia, que presentan las tasas más altas de reciclaje y valorización y, consecuentemente, las más bajas en cuanto a vertido de residuos.

“La nueva infraestructura permitirá la gestión óptima de los residuos, minimizando el vertido”

Javier Domínguez Lino es el presidente ejecutivo de Sogama.

Entendemos que la ampliación del complejo medioambiental de Sogama marcará un antes y un después en la historia de la Sociedad.
En efecto. La ampliación del complejo industrial de Sogama supondrá un hito en la historia de la Sociedad porque vendrá a solucionar los problemas de capacidad a los que se ha tenido que enfrentar durante años.  Con esta actuación, garantizaremos el mejor tratamiento posible para los residuos urbanos producidos en nuestra comunidad.

¿En qué consistirá el proyecto?
El proyecto consta de dos partes claramente diferenciadas. Por un lado, tendríamos la puesta en marcha de una planta de clasificación para los envases plásticos y de papel/cartón contenidos en la basura en la masa, y que el ciudadano, por error o por desconocimiento, no ha depositado en los contenedores apropiados, es decir, en el amarillo y en el azul respectivamente; y, por otro, la remodelación de la actual nave de reciclaje, tratamiento y elaboración de combustible, donde ya veníamos seleccionando otros materiales susceptibles de ser reciclados tales como el acero, el aluminio y el vidrio presentes en la basura convencional a fin de ser remitidos a la industria transformadora y convertirlos en nuevos productos.
El contrato, con un importe de 275 millones de euros (+ IVA), ha sido adjudicado a la empresa gallega Valtalia por un período de 15 años y contempla igualmente la operación, mantenimiento y limpieza de las dos instalaciones.

¿Qué beneficios reportará esta ampliación?
Fundamentalmente estamos hablando de beneficios ambientales. Es decir, el complejo industrial pasará de tener una capacidad nominal para procesar 550.000 toneladas anuales a poder tratar un millón, lo que le permitirá dar una gestión óptima a todos los residuos urbanos producidos en Galicia, minimizando las tasas de vertido. Con esto quiero decir que el  principal objetivo de esta iniciativa es llegar al vertido técnico cero, es decir, que sólo se desvíe a vertedero aquella parte de la basura que no se puede reciclar ni valorizar material o energéticamente, incrementando de forma paralela la aportación al reciclado. De hecho, posibilitaremos el reciclaje de 120.000 toneladas anuales de materiales, lo que significa multiplicar por cuatro la cifra actual.
Todas estas mejoras convertirán al complejo de Sogama en uno de los más grandes de Europa y del mundo y, por supuesto, en el de mayor envergadura  y eficiencia de España. 

Entendemos que esta iniciativa dotará de todo su sentido a la filosofía de empresa con la que nació Sogama.
Así es. La filosofía empresarial de Sogama pivota sobre la aplicación prioritaria la estrategia de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje), a las que añade una cuarta erre, la de la recuperación energética de la fracción no reciclaje, relegando el vertido a último lugar por sus negativas consecuencias medioambientales y para la salud.  Esto es lo que dice la normativa europea y esto es lo que hacemos precisamente  de cara a ajustarnos a la misma con el máximo rigor, como no podía ser de otra manera.

Valorización energética y reciclaje. ¿Compatibles?
Por supuesto. Y no sólo compatibles, sino complementarios. Así lo han venido evidenciando los países europeos más avanzados y comprometidos con el medio ambiente, que son precisamente los que más reciclan, los que más valorizan energéticamente y los que menos vierten. Y si me lo permite, pondré un ejemplo. El caso de Alemania, con más de 70 plantas de valorización energética,  que precisamente se ubican precisamente en el centro de las ciudades para abastecer a la población de calor y electricidad, ha conseguido llegar al vertido técnico cero. En España, con 10 plantas de valorización energética, el vertido se dispara hasta el 55 por ciento.
Además de todo ello, es preciso recordar que el grupo ecologista Los Verdes del país germano defienden la valorización energética, conscientes de que la aplicación de las tres erres, aunque esenciales y básicas en todo sistema de tratamiento de residuos, no resultan suficientes para dar un correcto tratamiento al conjunto de la basura.  ¿Qué hacemos con el pañal y con la compresa? No se pueden reciclar, pero tampoco compostar. Algunos grupos se muestran contrarios a que se valoricen energéticamente. ¿Es para ellos el vertedero la mejor opción?

Suponemos que en todo este entramado juega un papel esencial la educación ambiental de la población.
Sin duda. Y ese es otro de nuestros grandes cometidos: contribuir a la formación de los ciudadanos en la gestión sostenible de los residuos urbanos. Porque si compramos de forma responsable y racional, si apostamos por la adquisición de productos locales y de temporada, si alargamos la vida útil de los productos a través de la reutilización y si segregamos los residuos por tipologías y los depositamos en los contenedores correspondientes para que puedan ser reciclados, tendremos un gran camino recorrido. Nos faltan kilómetros todavía, pero estoy convencido de que los gallegos estamos dispuestos a recorrerlos porque sabemos que nuestro bienestar y el de las generaciones futuras está en juego.

¿Hacia dónde avanza Sogama?
Todas las actuaciones que estamos realizando en estos momentos tienen un único fin: la economía circular. Pero la economía circular va más allá de la reutilización y del reciclado. Significa otra forma de vivir, de producir, de consumir, de gestionar. Los recursos naturales son limitados y la valorización de los residuos cumple en este escenario una importante función de cara a preservar los primeros. Es un trabajo individual y conjunto al que debemos enfrentarnos. Y tenemos una razón de peso: no hay planeta B. n

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