lunes 28/9/20

Médicos Sin Fronteras denuncia la violencia contra los refugiados tras cerrarse la ruta balcánica

Los refugiados que permanecen atrapados en Serbia, Macedonia, Bulgaria y Hungría a raíz del cierre de la ruta de los Balcanes en marzo siguen siendo víctimas de violencia, en ocasiones cometida por actores estatales, alertó Médicos Sin Fronteras (MSF).

MSF lamenta que los gobiernos europeos no hayan sabido responder a las necesidades de los refugiados    A. SAAD
MSF lamenta que los gobiernos europeos no hayan sabido responder a las necesidades de los refugiados A. SAAD

Los refugiados que permanecen atrapados en Serbia, Macedonia, Bulgaria y Hungría a raíz del cierre de la ruta de los Balcanes en marzo siguen siendo víctimas de violencia, en ocasiones cometida por actores estatales, alertó Médicos Sin Fronteras (MSF).
En este sentido, la ONG negó que la “dramática situación humanitaria” se haya resuelto con el cierre de fronteras, como han tratado de hacer ver algunos dirigentes política, toda vez que miles de personas siguen “varadas” en Serbia, Macedonia y Bulgaria o “atascadas” en zonas de tránsito en las fronteras serbia, húngara o macedonia.
El coordinador general de MSF en Serbia, Simon Burroughs, advirtió de que las políticas de la UE contuvieron el flujo de refugiados a costa de que “miles de personas han quedado abandonadas a su suerte y sin visibilidad, mucho más expuestas a la violencia, la miseria y la desesperación”.
En este sentido, lamentó que los gobiernos no hayan sabido responder a las necesidades de miles de personas y, además, promuevan políticas “con consecuencias nefastas” para el bienestar de personas que “ya son vulnerables”. Burroughs reclamó “alternativas seguras” para quienes buscan protección.
MSF puso como ejemplo de una situación preocupante la situación en Serbia. “Desde el cierre de fronteras, hemos notado un fuerte incremento en el número de pacientes que presentan señales de haber sufrido abusos, así como traumatismos físicos producto de la violencia ejercida contra ellos”, apuntó Burroughs, que señaló a las autoridades de Hungría como responsables.
“Deben revisarse las políticas restrictivas en la frontera entre Serbia y Hungría, así como las condiciones de vida que están ofreciendo a las personas en tránsito”, añadió. Decenas de familias se enfrentan al dilema de sufrir unas condiciones deplorables o quedar más expuestos a violencia y abusos en rutas dominadas ahora por las redes de tráfico de personas.

condena sin paliativos
Burroughs condenó “sin paliativos” el uso de la fuerza “excesiva” e instó a las autoridades húngaras a tomar las medidas necesarias para terminar con unas polémicas prácticas que se han agudizado este mes, con la puesta en prácticas de mayores controles migratorios que incluyen, por ejemplo, “devoluciones en caliente” en un radio de ocho kilómetros de la frontera serbia.
“Se les está tratando de una manera cada vez más parecida a la que le proporcionan a los criminales”, señaló el responsable de MSF.

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