jueves 26/11/20

Los inmigrantes del “Open Arms” serán tratados como los llegados en patera

El Gobierno cree que ya no existe la “misma situación de excepcionalidad” que se dio con el “Aquarius” y por eso aplicará a partir de ahora el mismo protocolo a todos los inmigrantes que lleguen a las costas españolas, ya sean rescatados por Salvamento Marítimo o por una ONG.

Está previsto que el buque de la ONG Proactiva Open Arms llegue hoy al puerto de Crinavis, en San Roque (Cádiz) | efe
Está previsto que el buque de la ONG Proactiva Open Arms llegue hoy al puerto de Crinavis, en San Roque (Cádiz) | efe

El Gobierno cree que ya no existe la “misma situación de excepcionalidad” que se dio con el “Aquarius” y por eso aplicará a partir de ahora el mismo protocolo a todos los inmigrantes que lleguen a las costas españolas, ya sean rescatados por Salvamento Marítimo o por una ONG.
Así será el caso de las 87 personas que está previsto que desembarquen hoy en el puerto de Algeciras (Cádiz) tras haber sido rescatadas en aguas del Mediterráneo hace una semana por un barco de la organización humanitaria Proactiva Open Arms, según señalaron fuentes del Ministerio del Interior. De esta forma, estos inmigrantes y otros que puedan llegar, “sea a través de Salvamento Marítimo o de una ONG”, no van a recibir ningún estatus especial, sino que se les va a aplicar “el protocolo normal y establecido” para cualquier persona que entre de manera irregular, aunque las fuentes consultadas apuntan a que se estudiará “caso por caso”.
Todo ello porque el Ejecutivo considera que no se da la misma “situación de excepcionalidad” y de emergencia humanitaria que con los 629 inmigrantes del Aquarius, que fueron recibidos en el Puerto de Valencia el 17 de junio tras pasar días a la deriva ante la negativa de Italia y Malta a acogerles. En aquella ocasión, el Gobierno les concedió un permiso de entrada extraordinaria de 45 días por motivos humanitarios. El 4 de julio, rebajó a 30 días el permiso legal de residencia a las 60 personas que desembarcaron en el puerto de Barcelona desde el Open Arms.
Ahora, los 87 nuevos inmigrantes del Open Arms serán trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de Algeciras, donde solo podrán estar un máximo de 72 horas, mientras la policía procede a las labores de identificación. No obstante, está prevista la presencia de un equipo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) porque en su mayoría proceden de Sudán del Sur y probablemente soliciten el asilo. Durante el tiempo que le estén tramitando el expediente, un mínimo de seis meses, no podrán ser expulsados, y serán dirigidos a unos recursos concretos en Sevilla, Madrid o Barcelona.
El puerto de Crinavis, en San Roque (Cádiz), ultimaba ayer los preparativos para recibir hoy al barco con los 87 inmigrantes rescatados en el Mediterráneo. Cuando lleguen habrá transcurrido una semana desde que el pasado jueves realizaran el rescate frente a las costas de Libia.
Desde el buque, el jefe de operaciones de Open Arms, Ricardo Gatti, explicaba el rescate: “Los encontramos de noche, después de que nos pasaran de un mercante la información de su localización. A las dos horas y media los encontramos con mucho miedo de que fuéramos libios”
“Hubo gente que hasta se cayó al agua, pero logramos reconducir la situación. Después del primer triaje médico, las condiciones estaban fuera de urgencia, pero llevaban un par de días sin comer y sin beber”, relató Gatti.

Cansancio y “sufrimiento”
El cansancio y la “carga de sufrimiento” de los inmigrantes fue haciendo cada vez más pesada la travesía. Incluso, empezaban a escasear víveres y medicamentos a bordo, por lo que Open Arms reclamó a la Marina que se los proporcionara. A 230 millas de la Bahía de Algeciras, una embarcación de Salvamento Marítimo con base en Cartagena les proporcionó los víveres reclamados
La situación está controlada, si bien la mayoría de los pasajeros tienen heridas leves. Uno de los más jóvenes incluso tiene un disparo en un dedo del pie, que sufrió hace dos meses, y necesita ser operado. “Están aterrorizados. Su gran miedo es que les devuelvan a Libia. Cuando vieron tierra en las costas de Sicilia, tenían el miedo de que les volviéramos a entregar. Pero ya saben dónde estamos. Le vamos informando en todo momento de su situación”, comenta Gatti a bordo del buque mientras reparten los desayunos.
El miedo se explica por la violencia que sufrieron en el país libio, donde se enfrentan a las mafias que esclavizan y trafican con personas. El jefe de operaciones de Open Arms es claro al respecto: “Es un problema. Hasta los guardacostas libios lo saben y está demostrado que están metidos en el tráfico de personas”. El barco tenía prevista su llega a la bahía de Algeciras para hoy a las 8.00 horas, según informaron. l

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