La identidad digital se vende a mil euros en la llamada “internet oscura”

Los cibercriminales comercializan datos personales de un individuo, como su correo electrónico o su tarjeta de crédito

La identidad digital se vende a mil euros en la llamada “internet oscura”
Los datos personales movilizan un lucrativo negocio en la red, como confirma la filtración de Facebook | efe
Los datos personales movilizan un lucrativo negocio en la red, como confirma la filtración de Facebook | efe

Los datos personales movilizan un lucrativo negocio en la red, como confirma la filtración de Facebook, y son además caldo de cultivo del que se nutren los cibercriminales para confeccionar identidades digitales que luego venden al mejor postor en esa otra “web oscura” que escapa a los buscadores.
Según las estimaciones recientes, en torno a mil euros es el precio medio al que se vende en estos momentos en esa internet oscura o “dark web” la identidad digital completa de un individuo y en la que se incluyen todo tipo de datos (DNI, cuenta de Facebook, de Amazon, tarjeta de crédito, correo electrónico).
A esta red oculta a la que acuden los cibercriminales para preservar su anonimato, puede penetrar fácilmente cualquier usuario desde Tor, accesible para su descarga en cualquier ordenador desde navegadores tan populares como Chrome de Google.
En ella se trafican diversas mercancías, desde armas hasta drogas, además de blanquearse dinero, comercializarse bitcoins y, asimismo, permite contratar los más diversos servicios criminales, en algunos casos con precios irrisorios.

No hay que ser un experto
“En internet no tienes que ser un experto para delinquir”, aseguró  el ciberexperto mundial Eddy Willems, de la empresa GData, quien además es asesor de distintos cuerpos policiales y miembro directivo de varias organizaciones internacionales de la industria del software.
Considerado uno de los primeros desarrolladores en 1989 de un sistema anti “ransomware”, un tipo de ciberataque por el que los criminales exigen una recompensa a la víctima para desbloquear sus ordenadores, Willems, que acaba de visitar Madrid por motivos de trabajo, advierte de lo fácil que resulta a cualquier persona sin apenas conocimientos técnicos acceder a esa internet oscura. Explicó que en la internet convencional en la que navegamos habitualmente y cuyos sitios sí están vinculados a motores de búsqueda de plataformas como Google, los cibercriminales aprovechan para recabar datos personales que luego comercializan en esa otra web oscura en donde los venden al mejor postor, tanto fragmentados, como en bloque, con la confección de identidades digitales al completo.
De acuerdo a sus cifras, en la internet oscura solo la compra del número de identidad de una persona cuesta alrededor de 70 euros, mientras que se pagan 50 dólares por los dígitos de la cuenta bancaria y eso mismo por la de PayPal y por la tarjeta de crédito del individuo. Curiosamente, indicó, la cuenta de correo electrónico es de lo más barato en ese mercado ilícito de compraventa de datos, con un precio en torno a décimas de céntimo.
Con el acceso a los datos privados de las personas, los cibercriminales recurren a las más variadas fechorías: entre otras, el “phishing” para el acceso a cuentas bancarias de las víctimas o las compras ilimitadas en entornos como Amazon, en donde el cibercriminal puede acampar a sus anchas a costa de la cuenta de la víctima.