Fallece el diseñador Hubert de Givenchy a los 91 años, una leyenda de la alta costura

El legendario modisto francés Hubert de Givenchy, fundador de la “maison” homónima, murió el sábado a los 91 años, informaron ayer medios franceses, que citan un comunicado de la familia.

Fallece el diseñador Hubert de Givenchy a los 91 años, una leyenda de la alta costura
El diseñador francés Hubert de Givenchy, posando frente a algunas de sus creaciones | kiko huesca (efe)
El diseñador francés Hubert de Givenchy, posando frente a algunas de sus creaciones | kiko huesca (efe)

El legendario modisto francés Hubert de Givenchy, fundador de la “maison” homónima, murió el sábado a los 91 años, informaron ayer medios franceses, que citan un comunicado de la familia.
“Monsieur De Givenchy se apagó mientras dormía el sábado 10 de marzo de 2018. Sus sobrinos y sobrinas comparten su dolor. Las exequias se celebrarán en la más estricta intimidad”, señalaba el comunicado. La familia indicó que “en lugar de flores y coronas” el difunto “habría preferido donaciones a Unicef en su memoria”. Givenchy fue una leyenda de la alta costura para quien “el vestido debe acomodarse al cuerpo de la mujer, no el cuerpo de la mujer a las formas del vestido”.

Nacido el 21 de febrero de 1927, en el seno de una familia aristocrática en Beauvais (noroeste de París) y nieto del dueño de una fábrica de tapices, en 1944 se trasladó a París para estudiar en la École des Beaux-Arts con modistos como Robert Piguet y Elsa Schuaparelli. Tras comenzar a trabajar como aprendiz en los talleres de Jaques Fath, en 1952 abrió la “Maison Givenchy”, su primer taller en la capital francesa, y poco después conoció al modisto español Cristóbal Balenciaga, quien le influyó a lo largo de su trayectoria.
También en aquella época conoció a la actriz Audrey Hepburn, quien se convertiría en su musa, durante las pruebas de vestuario de la película “Sabrina” (1954), del director Billy Wilder. El modisto fue uno de los grandes estandartes de la eclosión en la década de los cincuenta del “prêt-à-porter” de alta gama, y presentó la primera colección de ese tipo en 1954. Tres años después lanzó su primer perfume, “L’interdit”. Se inició en 1973 en la vestimenta masculina tras inaugurar la colección “Gentleman Givenchy”.

En 1988 vendió su marca al grupo Louis Vuitton, donde trabajó como director creativo. El maestro presentó en 1995 sus últimas colecciones de alta costura y “prêt-à-porter”, tras lo que se retiró de las pasarelas, donde le sustituyó el británico John Galliano, aunque siguió apareciendo de manera puntual en citas y conferencias de moda.
En junio de 2013, diseñó el uniforme de las cantantes del Orfeón Donostiarra, una prenda compuesta por una túnica en negro con un gran lazo en rosa, dos de los colores procedentes de la influencia de Cristóbal Balenciaga. A lo largo de su trayectoria realizó diseños para muchas personalidades como Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor, Jacqueline Kennedy y Grace Kelly.
Al margen de su labor profesional como costurero, en 1994 fue presidente de la Asociación Promotora de la Fundación Cristóbal Balenciaga y fue impulsor de la creación del Museo Balenciaga, fundado en 2011.