miércoles 18.09.2019

Los expertos recuerdan en estas fiestas que los niños no deben ser “hiperregalados”

Obsequiar a los pequeños con muchas cosas les puede acabar convirtiendo en personas egoístas

Aseguran que los niños “necesitan tanto dar como recibir” | efe
Aseguran que los niños “necesitan tanto dar como recibir” | efe

Obsequiar a los niños con muchos regalos en Navidad les puede acabar convirtiendo en personas egoístas, sobreestimuladas y con un bajo nivel para aceptar contratiempos, alertó el sociólogo Francesc Núñez, que añadió que los pequeños “necesitan tanto dar como recibir”.


Núñez, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), explicó que “se regala mucho más de lo necesario y más de lo que la emotividad de un niño puede aceptar, obedeciendo a unas dinámicas consumistas que tanto los adultos como la sociedad trasladamos a los más pequeños”. Una consecuencia del exceso de regalos es lo que resume el llamado “síndrome del niño hiperregalado”, que, según Núñez, provoca entre otras cosas que los niños “no aprecien los regalos, pierdan la ilusión y se vuelvan caprichosos, egoístas y consumistas”.


Es “normal que los niños deseen cosas, porque es la dinámica de las sociedades consumistas” y, por lo tanto, “ellos piden sin medida”, por lo que el problema, en realidad, “es de los padres”, alertó. La formación de los padres es “indispensable para poner sentido común a la vorágine”, señaló la doctora en pedagogía y miembro de la Red de Expertos del Colegio de Pedagogos de Cataluña Nuria Pedrós. La experta vería “positivo” que las escuelas organizasen una reunión con las familias sobre octubre-noviembre para explicarles la importancia de racionalizar los regalos, porque es un elemento educativo “esencial”.


Pedrós subrayó la importancia de que los padres hagan la carta a los Reyes con sus hijos, que les indiquen que deben limitar los regalos que piden y que los escriban por orden de preferencia. Núñez añadió que los niños “acaban tan saturados de regalos que hay pérdida de ilusión”, que se explica por la “ley del rendimiento decreciente”, por la que “el sexto regalo no les hace la misma ilusión que el primero y así sucesivamente”.

No valoran lo que reciben


En realidad, un exceso de regalos “hace que no valoren lo que reciben y que pidan un juguete solo por la satisfacción de tenerlo”, por lo que muchos de los regalos que piden son solo “anhelos momentáneos en vez de necesidades objetivas” y su satisfacción será “de corta duración y más relacionada a tener aquel objeto que a disfrutar”, según Núñez.


Para minimizar la saturación de los niños, el experto propone limita el número de objetos que los pequeños recibirán hasta cuatro: algo para leer, algo que pueda ponerse (zapatos, ropa, complementos), algo que necesiten (una mochila nueva para la escuela, por ejemplo) y algo que deseen y que sea el juguete que han pedido en las cartas a los Reyes y a Papa Noel. Según la UOC, los españoles gastarán en Navidad 258 euros en regalos.

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