sábado 5/12/20
FESTIVAL SAN SEBASTIÁN

El director de "El último adiós de Bette Davis" reconoce que "ya no hay estrellas como ella"

  La vida, internet y las redes sociales han banalizado a las estrellas de Hollywood; en realidad, Bette Davis "ha sido la última estrella", asegura a Efe Pedro González Bermúdez, autor del documental "El último adiós de Bette Davis" sobre los días previos a su muerte en 1989, que la actriz pasó en San Sebastián.

El realizador Pedro González Bermúdez. EFE/Archivo
El realizador Pedro González Bermúdez. EFE/Archivo

  La vida, internet y las redes sociales han banalizado a las estrellas de Hollywood; en realidad, Bette Davis "ha sido la última estrella", asegura a Efe Pedro González Bermúdez, autor del documental "El último adiós de Bette Davis" sobre los días previos a su muerte en 1989, que la actriz pasó en San Sebastián.

"El concepto de estrella de Hollywood ha cambiado mucho, la diva inalcanzable ya no existe", afirma el realizador, ganador en 2012 del Goya al mejor cortometraje documental por "Regreso a Viridiana".

"El último adiós de Bette Davis", una producción propia del canal TCM, se proyecta hoy en la sección Zabaltegi coincidiendo con el 25 aniversario de aquella visita que, aún hoy, es una de las más impactantes de la historia del Festival.

Solo quince días después de recoger su premio, Bette Davis fallecía en París en un hospital "con médicos americanos, y todo americano", como explica en la cinta su asistente, Kathryne Sermak.

"La colaboración de Sermak, que es como una hija y la depositaria del legado de Bette Davis fue relativamente complicada, pero a ella le impactó mucho cómo trató San Sebastián a la estrella; vino y habló de ella porque le emocionó que, 25 años después, la gente la recordase con tanto cariño", ha dicho González.

Era la edición número 37 del Festival, el cuarto premio Donostia que se concedía y el primero que se daba a una mujer; Bette Davis, a sus 81 años, con una salud muy mermada, apenas se sostenía en pie, pero su impronta quedó, como su mirada, en el recuerdo de todos cuantos asistieron a ese festival.

"En ese momento, el festival no era tan importante como es ahora, es más -desvela el director-, nadie confiaba en que aceptara venir, fue un gran impacto, es como si ahora montas un festival de pueblo y dice Tom Cruise que viene", bromea.

El director, que tenía 14 años cuando Bette Davis fue a San Sebastián, está convencido de que "hubo algo mágico que impregnó la ciudad" cuando vino la actriz.

"Lo que más me sorprendió fue la viveza de los recuerdos de la gente; cuando alguien deja esa huella después de cuatro días (...) es porque tiene que ser muy especial; hemos visto a muchos ídolos de Hollywood que, desde luego, no tienen esa presencia fuera del escenario, quizá solo ella y Gregory Peck", (también Premio Donostia), ha considerado.

Pero "como estrella no puede haber nadie comparable: ya no hay nadie como ella -afirma-, traspasaba la frontera de la pantalla, era un símbolo".

El documental desvela la verdad sobre el mítico equipaje de la estrella de Hollywood (más de cuarenta baúles); explica el plante de los fotógrafos en el posado del hotel María Cristina y descubre qué hizo Davis en los cinco días previos a su aparición ante el público y que pasó encerrada en su habitación.

"He estado comiendo, durmiendo, planeando el maquillaje que tenía que lucir, la ropa que iba a vestir. Todo para poder ofrecer lo mejor que llevo dentro a este gran festival", dijo a los periodistas pocas horas antes de recibir el galardón.

Para la ganadora de dos Óscar ("Jezabel", 1938, y "Peligrosa", 1935) y protagonista de obras maestras como "La loba" o "Eva al desnudo", el homenaje fue "muy revitalizador porque la reconocieron como la gran diva que fue, fue una inyección de vida", apunta González.

"Davis era consciente de que, probablemente, el Premio Donostia suponía su última aparición en público, pero era tan luchadora que jamás se hubiera entregado. Creo que nunca llegó a rendirse", ha resumido el director de la cinta.

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