lunes 3/8/20

Detienen a once personas por asaltar con violencia una casa de Toledo y robar un vehículo

La Guardia Civil, en el marco de la operación “Macuto”, detuvo a once personas (diez hombres y una mujer de nacionalidad marroquí) que asaltaron en el mes de junio de 2015 una vivienda en la localidad toledana de Illescas infligiendo gran violencia física .

La Guardia Civil, en el marco de la operación “Macuto”, detuvo a once personas (diez hombres y una mujer de nacionalidad marroquí) que asaltaron en el mes de junio de 2015 una vivienda en la localidad toledana de Illescas infligiendo gran violencia física y psicológica a sus víctimas hasta robarles un vehículo, más de 20.000 euros en efectivo, joyas y diverso material informático, entre otras cosas.
La Delegación del Gobierno informó de que a los detenidos, que fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia, se les imputa los delitos de robo con violencia e intimidación, detención ilegal, tenencia ilícita de armas, tráfico de drogas y robo con fuerza en las cosas.
Se practicaron cuatro registros domiciliarios en las localidades de Numancia de la Sagra (Toledo), y en Collado Villalba, Algete, y Fuente el Saz (Madrid) donde se incautaron prendas de vestir utilizadas por los ahora detenidos en el robo, más de 20.000 euros en efectivo, terminales móviles, material informático, joyas y diversa cantidad de hachís y marihuana. Asimismo, se recuperó el vehículo y la escopeta de caza que habían sustraído a las víctimas.

escalar
En el mes de junio del pasado año 2015 cuatro delincuentes entraron en una vivienda de Illescas tras escalar su vallado exterior y fracturar una de las entradas, conociendo de antemano que estaba la propiedad vacía, para esperar ocultos en el garaje el regreso en vehículo de sus propietarios.
Las víctimas, dos mujeres, sufrieron violencia física y psicológica constante por parte de estos cuatro asaltantes, los cuales estaban encapuchados y portaban armas de fuego, ya que las amenazaron de forma permanente con provocarles daño físico además de intimidarlas con causar perjuicios a otros miembros de su familia, a los que parecían conocer perfectamente.
Los delincuentes, tras inspeccionar durante más de una hora todas las habitaciones con una de las rehenes en busca de una elevada cantidad de dinero en efectivo que sabían que las víctimas guardaban en la vivienda, huyeron dejándolas maniatadas.
Poco después, una de ellas logró zafarse de sus ligaduras y llamar al servicio de emergencias 112 de Castilla-La Mancha quien comunicó este hecho a la Guardia Civil.

Comentarios