martes 20/10/20

El desmantelamiento de la central de Garoña supondrá un proceso largo y complejo

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) está preparando la documentación necesaria para solicitar el desmantelamiento y la transferencia de titularidad de la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos), un proceso complejo y de “varios años”, según explicó la exconsejera del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) Cristina Narbona.

El Gobierno anunció este martes el cierre de la central pese al informe favorable de Consejo de Seguridad | David Aguilar (efe)
El Gobierno anunció este martes el cierre de la central pese al informe favorable de Consejo de Seguridad | David Aguilar (efe)

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) está preparando la documentación necesaria para solicitar el desmantelamiento y la transferencia de titularidad de la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos), un proceso complejo y de “varios años”, según explicó la exconsejera del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) Cristina Narbona.
Tras el anuncio realizado el martes por el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, sobre la denegación de la licencia de explotación a la planta atómica burgalesa, Enresa explicó que, además, llevará a cabo las actividades preparatorias del desmantelamiento en conjunción con el actual titular de la instalación, Nuclenor.
El anuncio de denegación de permiso de explotación a la más veterana de las nucleares españolas que se encuentra parada (situación de parada segura) desde diciembre de 2012, inicia un “periodo de transición” hasta la transferencia de la titularidad de la central nuclear a Enresa.
Enresa tiene experiencia en este tipo de procesos al ser la responsable del desmantelamiento de otras dos centrales españolas Vandellós 1 (Tarragona) y Zorita (Guadalajara) y un reactor experimental del Centro de Investigaciones Energéticas (Ciemat), en Madrid. Durante este proceso administrativo y hasta su culminación, aclaró Enresa, la titularidad exclusiva de la instalación continuará siendo de Nuclenor.
A Nuclenor (participada por Endesa e Iberdrola) les corresponde, entre otras, acondicionar los residuos operacionales y efectuar la descarga del combustible gastado de la piscina a los contenedores, suministrados por Enresa, para su disposición en el Almacén Temporal Individualizado (ATI) de la central. Ello, como paso previo a su remisión al Almacén Temporal Centralizado, cuando éste se encuentre disponible.
La compañía también deberá colaborar con Enresa en las actividades preparatorias para el desmantelamiento.

Debe presentar un estudio
Administrativamente, la Empresa de Residuos Radiactivos debe presentar al Ministerio de Energía el “estudio básico de estrategias para el desmantelamiento” para su envío al CSN y solicitar su autorización al posterior “Plan de Desmantelamiento”.
En paralelo, se deberá presentar el Estudio de Impacto Ambiental y solicitud de la autorización, como prevé el del Tratado de Euratom (artículo 37) sobre el posible impacto transfronterizo de esta operación. Para proceder al desmantelamiento, el Plan debe obtener el informe favorable del CSN  y la consiguiente autorización del Ministerio de Energía.
Todo este proceso “tardará varios años”, aseguró Narbona. l

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