domingo 25/10/20

Desmanteladas en Madrid seis clínicas chinas que practicaban abortos ilegales

La Policía Nacional ha desmantelado seis clínicas médicas clandestinas en el madrileño barrio de Usera en una operación en la que ha detenido a ocho personas y ha imputado a otras dos, todas ellas de nacionalidad china, informa este cuerpo.

Los agentes se incautaron de diverso material quirúrgico, así como de medicamentos ilegales	dgp
Los agentes se incautaron de diverso material quirúrgico, así como de medicamentos ilegales dgp

La Policía Nacional ha desmantelado seis clínicas médicas clandestinas en el madrileño barrio de Usera en una operación en la que ha detenido a ocho personas y ha imputado a otras dos, todas ellas de nacionalidad china, informa este cuerpo.
Los implicados, a quienes se les atribuye supuestos delitos de intrusismo profesional y contra la salud pública, ofrecían consultas de ginecología, pediatría y odontología, entre otras especialidades, e incluso realizaban intervenciones quirúrgicas y prácticas abortivas en viviendas particulares que carecían de las condiciones higiénicas y de seguridad exigidas.
Publicitaban sus servicios en medios dirigidos principalmente a la comunidad china residente en Madrid y un falso médico, para obtener una mayor credibilidad, utilizaba en su anuncio el nombre, credenciales y anagramas de clínicas y laboratorios españoles, enumerando gran cantidad de especialidades.
Uno de los detenidos llegó a falsificar unos análisis para hacer creer a un paciente que padecía una falsa enfermedad.
Las clínicas estaban regentadas por ciudadanos chinos y se concentraban en la citada barriada de Madrid, conocida por su elevado número de residentes pertenecientes a esta comunidad asiática.
Además, ninguno de los detenidos e imputados figuraba inscrito en los colegios oficiales correspondientes a pesar de anunciarse varios de ellos como doctores en medicina.
Uno de los pacientes acudió a la consulta del falso médico por una serie de dolencias estomacales y fue atendido en la parte posterior de un local que a la vista del público era un herbolario.
El falso doctor acompañó a este paciente a realizarse unos análisis a unos laboratorios y transcurridos unos días y ya con los resultados de la analítica –que no reflejaba ninguna anomalía– los modificó y falsificó haciendo creer a la víctima que tenía una variante de hepatitis.
Durante varias consultas le cobró alrededor de 3.500 euros y provocó en el paciente un empeoramiento severo de sus dolencias suministrándole unas pastillas de origen chino, como consecuencia de lo cual el afectado tuvo que acudir al servicio de urgencias de un hospital, donde se le diagnosticó una grave infección estomacal.
La víctima presentó denuncia por lo sucedido y los investigadores, a tenor de lo que manifestó, iniciaron una minuciosa búsqueda de ofertas de servicios médicos dirigidos a la comunidad china en Madrid.

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