viernes 4/12/20

Un chupinazo inclusivo abre los sanfermines en un ambiente festivo

Los sanfermines de 2018 comenzaron ayer con un ambiente festivo y lanzando un mensaje en favor de la diversidad y la discapacidad con un chupinazo protagonizado por representantes de Motxila 21, un grupo musical formado por 12 jóvenes con síndrome de Down y 9 voluntarios.

Miles de personas festejan con sus pañuelos rojos alzados el inicio de las fiestas de San Fermín 2018 | villar lópez (efe)
Miles de personas festejan con sus pañuelos rojos alzados el inicio de las fiestas de San Fermín 2018 | villar lópez (efe)

Los sanfermines de 2018 comenzaron ayer con un ambiente festivo y lanzando un mensaje en favor de la diversidad y la discapacidad con un chupinazo protagonizado por representantes de Motxila 21, un grupo musical formado por 12 jóvenes con síndrome de Down y 9 voluntarios.
“Pamplonesas, pamploneses, irundarrak, viva San Fermín, gora San Fermín”, fueron las palabras pronunciadas por Ibai Ganuza y Leire Zabalza, los encargados de prender la mecha que dio inicio a 9 días de fiesta ininterrumpida. 
En ese momento estalló la emoción en la plaza, donde desde horas antes habían comenzado a congregarse miles de personas vestidas de blanco, haciendo caso omiso a llamamientos en otro sentido realizados por las redes sociales en protesta por las agresiones sexistas, unas iniciativas rechazadas por los colectivos feministas y movimientos populares navarros.
Las autoridades e invitados reunidos en el Ayuntamiento se sumaron igualmente a la fiesta, también de blanco, cantando y bailando en los balcones de la Casa Consistorial, donde todos al unísono y tras los vivas a San Fermín se colocaron los pañuelos rojos al cuello, símbolo evidente de que las fiestas comenzaron. Una Casa Consistorial en la que este año no ondeó la ikurriña, debido a las resoluciones judiciales que anulan su colocación en los Ayuntamientos navarros, pero sí se colocó un mástil vacío para, en palabras del alcalde, Joseba Asiron (EH Bildu), representar a las identidades que “todavía hoy no pueden verse reconocidas”. Sí se vio alguna ikurriña, junto con banderas de Navarra y otras enseñas, en la plaza, donde también hubo pancartas en contra de la dispersión de los presos.
Aunque todos los ojos estaban centrados en esa plaza, ese no fue el único espacio festivo en el que se dio la bienvenida a las fiestas y es que el disparo del cohete fue seguido por miles de personas a través de pantallas gigantes en diferentes zonas.
Este chupinazo fue el arranque oficial, pero para muchos pamploneses las fiestas ya habían comenzado a primera hora con los típicos almuerzos sanfermineros en los bares, restaurantes, peñas y también en las calles.

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