domingo 26.01.2020

Los bomberos creen que el incendio que arrasa el centro de Portugal fue provocado

Los Bomberos sospechan que el incendio que desde la semana pasada arrasa la zona de Pedrógao Grande, en el centro de Portugal, se debe a una “mano criminal”, a pesar de que los primeros informes, avalados por el Gobierno de António Costa, atribuyeron el origen a la caída de un rayo.

Las autoridades mantienen el dispositivo en el terreno por si el calor provoca la reactivación de algunos focos, aunque prevén que las llamas no traspasen el perímetro de seguridad establecido | TIAGO PETINGA (Efe)
Las autoridades mantienen el dispositivo en el terreno por si el calor provoca la reactivación de algunos focos, aunque prevén que las llamas no traspasen el perímetro de seguridad establecido | TIAGO PETINGA (Efe)

Los Bomberos sospechan que el incendio que desde la semana pasada arrasa la zona de Pedrógao Grande, en el centro de Portugal, se debe a una “mano criminal”, a pesar de que los primeros informes, avalados por el Gobierno de António Costa, atribuyeron el origen a la caída de un rayo.
“El fuego ya llevaba activo cerca de dos horas cuando tuvo lugar el problema con los rayos, que provocaron un conjunto de igniciones que aumentaron efectivamente un incendio que era ya de una violencia extraordinaria”, dijo el presidente de la Liga de los Bomberos, Jaime Marta Soares.
Según este responsable, que fue ayer entrevistado en la cadena TSF, una “mano criminal” pudo estar en el origen de las llamas que terminaron matando a 64 personas, parte de las cuales quedaron atrapadas en un carretera cuando intentaban huir. Las autoridades elevaron a 204 el número provisional de heridos, entre los que figuran personas que trabajan en la extinción de las llamas.  

Avances en la extinción
Portugal logró ayer dominar el mortífero fuego desatado el pasado en Pedrógao Grande, aunque el combate sigue en Góis y Pampilhosa da Serra, también en el centro del país, con focos que se han reavivado. El gran incendio fue dado como dominado ayer por la tarde, según anunció en rueda de prensa el comandante de Protección Civil de Portugal, Vítor Vaz Pinto, quien explicó que el fuego no va a avanzar más allá del perímetro establecido, de 153 kilómetros de extensión.
Aun así, las autoridades mantendrán todo el dispositivo en el terreno, ya que dentro de ese perímetro existen bolsas que no han ardido y podrían producirse reactivaciones de focos.
Con este progreso en Pedrógao Grande, la preocupación se centra a unos 40 kilómetros al norte, donde otro millar de efectivos trata de contener el avance del fuego en Góis y la vecina Pampilhosa da Serra, hasta donde se han extendido las llamas.
Debido al aumento de las temperaturas y a los fuertes vientos, “ha habido muchas reactivaciones durante la tarde” en todo el perímetro de estos dos focos, avanzó a la prensa el comandante de Protección Civil en la zona, Carlos Tavares, quien confió en poder controlarlo pronto.

Solidaridad
Voluntarios, trabajadores sociales y muchos vecinos están siendo clave en las labores de ayuda a los afectados por los dos graves incendios que siguen azotando el centro de Portugal.
Es el caso de Nuno Monteiro, un mecánico de Góis que decidió cerrar su taller y ponerse mano a la obra para reparar camiones de bomberos. “Desde que comenzó el fuego el pasado sábado, no he parado de hacer salidas a todas las horas, por la mañana, durante la tarde o de madrugada para reparar camiones de los bomberos que están apagando el fuego”, explicó ayer Monteiro, quien vivió en la localidad española de Tudela de Duero, en Navarra, durante once años, hasta 2016. La última salida la realizó ayer, cuando recibió un aviso urgente para auxiliar en el pueblo de Alveres a un camión cisterna que llevaba agua para una tanqueta de extinción.
Lo está haciendo de manera desinteresada, al igual que cientos de voluntarios que se están volcando con las poblaciones más afectadas por las llamas, en las que han ardido miles de hectáreas. Trabajan sin descanso en Pedrógao Grande, Góis y Pampilhosa da Serra para, por ejemplo, tener la comida lista para los bomberos, militares o policías que combaten las llamas en primera línea de fuego. Entre ellos, también hay enfermeros y médicos que echan una mano.

El presidente luso pide aprobar nuevas leyes antes de vacaciones para proteger los bosques

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, quiere que el Parlamento apruebe lo antes posible nuevas leyes para proteger los bosques y dar respuestas a tragedias como las del incendio iniciado el sábado en Pedrógao Grande, que deja al menos 64 y dos centenares de heridos.
Rebelo de Sousa pidió ayer un nuevo paquete legislativo global con la mayor celeridad, antes de que los diputados se vayan se vacaciones que, en caso necesario, se atrasarían hasta conseguir sacar adelante la medida, apuntó el semanario luso Expreso al que el jefe del Estado transmitió su mensaje. El rotativo asegura que el apretado calendario ya fue acordado entre Rebelo de Sousa, el primer ministro António Costa, y el presidente del Parlamento, Eduardo Ferro Rodrigues. La expectativa del presidente es que estas normas aborden “todo” lo relativo al cuidado de la superficie forestal, desde cuestiones penales al ordenamiento del territorio. “Y todo es todo”, precisó.
Por otra parte, las autoridades portuguesas guardaron ayer un minuto de silencio por las 64 víctimas mortales que deja también más de dos centenares de heridos a causa de las llamas. l

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