lunes 30/11/20

Bate el récord del Camino para lograr “difusión” para los refugiados

El atleta vasco Óscar Pasarín logró batir el récord del Camino de Santiago corriendo 800 kilómetros en menos de 7 días, cuando comenzó su andadura en la localidad francesa de Saint Jean Pied de Port el 29 de junio y alcanzó la meta el 5 de julio.

Óscar Pasarín muestra una bandera reivindicativa en la plaza del Obradoiro	ep
Óscar Pasarín muestra una bandera reivindicativa en la plaza del Obradoiro ep

El atleta vasco Óscar Pasarín logró batir el récord del Camino de Santiago corriendo 800 kilómetros en menos de 7 días, cuando comenzó su andadura en la localidad francesa de Saint Jean Pied de Port el 29 de junio y alcanzó la meta el 5 de julio, con el fin de concienciar y lograr “difusión” por la crisis de los refugiados, explicó el deportista.
Pasarín señaló que con esta iniciativa pretendía conseguir relevancia en los medios para la iniciativa “No Más UÉrfanos” a favor de los refugiados que llegan a Europa, no tanto como recaudar fondos como ocurrió en las dos carreras solidarias que hizo con anterioridad.
De todos modos, el ultrafondista vasco estuvo corriendo bajo el lema “El Camino más duro” para concienciar de la difícil situación en la que se encuentran aquellas personas que se ven obligadas a abandonar sus países de origen a causa de la guerra.
El deportista alertó que hay un “efecto rebote” y se está restando importancia al tema de los refugiados “al ir cambiando de canal en la televisión porque la gente está harta”, señaló. “Tenemos que mostrar que el problema sigue, que Europa se está cayendo, que van a venir curvas, así que tenemos que intentar ser solidarios. Está muy bien ayudar en países de origen pero ahora el problema lo tenemos aquí en Europa y tenemos que darle una salida y una oportunidad.”, explicó el corredor.
El deportista señaló que cuando llegó a la meta “no sintió nada”. Para él, fue más emocionante la jornada que corrió con su equipo “Mali”, que le acompañaron 50 kilómetros de los 115 que duraba la etapa. “Cuando me despedí de ellos, se me saltó una lágrima y me hundí un poco”, detalló.
Precisamente Pasarín lleva corriendo por los refugiados desde hace tres años con su equipo “Mali”, un grupo de once personas en su mayoría africanos con los que sale a correr prácticamente todos los días. “Yo trabajo con ellos, es gente maravillosa, estupenda, no hay palabras para definirlo”, declaró.
Por ello trabaja con CEAR y Cruz Roja con quienes colabora para establecer vínculos con refugiados que llegaron a España y a la que les gusta el deporte. Así, juntos hacen ejercicios y practican idiomas, algo importante para personas que llegan a un país que no conocen. “Hablamos para que mejoren el castellano y compartimos momentos. Así nos entendemos, sin más. Es una cosa muy bonita”, indicó.
Durante la carrera, Pasarín trató de recaudar firmas y donaciones a través de una campaña que permanecerá abierta hasta el día 30 de julio, en colaboración con la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). El objetivo que se ha propuesto Pasarín es recaudar 3.200 euros con los que cubriría el equivalente a 106 días de estancia en un centro de acogida de la ONG.
Pasarín reivindicó a través de su esfuerzo lo que para él es una injusticia. “Nos estamos empezando a acostumbrar al drama de los refugiados”, reitera rotundo el corredor; quien afirma que hay que seguir denunciando.

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