martes 4/8/20

Aumentan los intentos de suicidio de niños y jóvenes sirios en Madaya

El número de intentos de suicidios y enfermedades mentales en niños y jóvenes aumentó notablemente en la ciudad siria de Madaya, sitiada como parte de la guerra civil, según denunció la organización Save the Children, que alertó de que la ayuda humanitaria necesaria desde hace cuatro meses para hacer frente a la situación continúa sin llegar.
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Una niña espera junto a su familia para poder huir de la ciudad sitiada de Malaya	reuters/omar sanaiki
Una niña espera junto a su familia para poder huir de la ciudad sitiada de Malaya reuters/omar sanaiki

El número de intentos de suicidios y enfermedades mentales en niños y jóvenes aumentó notablemente en la ciudad siria de Madaya, sitiada como parte de la guerra civil, según denunció la organización Save the Children, que alertó de que la ayuda humanitaria necesaria desde hace cuatro meses para hacer frente a la situación continúa sin llegar.
Según fuentes médicas en la zona, al menos 6 adolescentes y 7 jóvenes intentaron suicidarse en los últimos 2 meses, una situación que prácticamente no se había dado antes de que esta ciudad siria fuera sitiada en el mes de julio del año pasado. 
Los miembros de las organizaciones humanitarias en la región advirtieron de que cientos de personas están sufriendo problemas psicológicos y enfermedades mentales, como la paranoia o la depresión, debido a las condiciones de vida a las que se encuentran sometidas. 
En la ciudad de Madaya no hay especialistas en salud mental ni servicios médicos básicos, según Save the Children, que señaló que, además del aumento del número de suicidios, la zona sufre un brote grave de meningitis. La situación llegó a su punto más crítico a principios de 2016, cuando se registraron al menos 65 muertes por inanición, según denunció la ONG. 
“Los niños están muy afectados psicológicamente. Cuando hacemos actividades en las que les pedimos que canten canciones, no reaccionan, no se ríen como lo hacían antes. Dibujan imágenes de niños asesinados durante la guerra, de tanques, asedios o escasez de comida”, aseveró Rula, una profesora que da clases en Madaya. 

MALNUTRICIÓN
“La mayoría sufre malnutrición y tiene problemas para digerir los alimentos. Además, tienen infecciones en su sistema digestivo y padecen enfermedades, como la meningitis. El hambre y el asedio vuelven a asentarse otra vez, como ya ocurrió el invierno pasado. No necesitamos compasión o lástima sino ayuda”, añadió.
A principios de 2016, el acceso a la ayuda en Madaya se reabrió ante la gravedad de la situación, permitiendo que convoyes de alimentos y medicinas entraran en la zona. Sin embargo, el acceso volvió a cerrarse en abril, según la ONG, que señaló que los niños se vieron forzados a separarse de sus familias.
“Hemos oído que muchos niños han muerto de hambre. Nuestra madre nos dijo que la situación era mala y que ella estaba intentado salir de allí, como mi padre. Ella está ayudando a los niños. Yo no quiero que le pase nada malo”, manifestó Samar, hija de Rula, una afortunada que fue trasladada a Líbano un día antes de que se declarara el estado de sitio en Madaya.

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