• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

La asignatura de Religión no contará para la nota media y la de Valores Cívicos y Éticos será obligatoria

La ministra de Educación y Formación Profesional (FP), Isabel Celaá, concretó ayer en el Congreso los cambios que hará en la Lomce y que afectan principalmente a la asignatura de Religión, cuya nota ya no contará

La asignatura de Religión no contará para la nota media y la de Valores Cívicos y Éticos será obligatoria
Isabel Celaá, ayer durante su comparecencia ante la Comisión de Educación del Congreso | Ballesteros (efe)
Isabel Celaá, ayer durante su comparecencia ante la Comisión de Educación del Congreso | Ballesteros (efe)

La ministra de Educación y Formación Profesional (FP), Isabel Celaá, concretó ayer en el Congreso los cambios que hará en la Lomce y que afectan principalmente a la asignatura de Religión, cuya nota ya no contará, y a la preminencia de la escuela pública sobre la concertada.
Además, se implantará la asignatura obligatoria de Valores Cívicos y Éticos. En su primera comparecencia en la Comisión de Educación, instó a los grupos a consensuar medidas, pero recalcó que el Gobierno modificará aquellos aspectos más “perturbadores” de la Lomce y que fueron más contestados por la comunidad educativa.
A la espera de comenzar a trabajar en una ley orgánica que sustituya a la Lomce (”derogarla sin más no se puede porque nos quedaríamos sin legislación y no sería razonable”), la ministra defendió un modelo que no vulnere la igualdad de oportunidades. Así, abrirá “un diálogo” con los centros concertados que segregan por sexo sabiendo que el Tribunal Constitucional les avala. Recalcó que son “muy pocos”, pero contravienen “los principios generales de la educación inclusiva”. Celaá asumió la escuela concertada como “complementaria” de la red pública, pero añadió: “la concertada puede estar o no estar, la que tiene que estar es la pública porque si no, el Estado no cumple con su obligación”.
Afirmó que modificará el artículo 109 de la Lomce, que fija que la programación de plazas concertadas es “por demanda social” pues cree que es “un eufemismo” que propicia en algunos casos que la concertada esté por delante de la pública. Asimismo, criticó los “abusos” que se cometieron a veces para dar suelo público a la concertada; “no se pueden volver a repetir”. Sobre la Religión, seguirá siendo asignatura de oferta obligatoria para los centros pero voluntaria para el alumno y no tendrá efectos académicos ni una materia alternativa.
Se creará una obligatoria de Valores Cívicos y Éticos, centrada en los derechos humanos y virtudes cívico-democráticos. Por otra parte, se reformarán tres artículos de la Lomce (122, 127 y 135) para “recuperar la participación de la comunidad educativa en los consejos escolares de los centros públicos y concertados” y se modificará así la elección de los directivos de los centros. También se derogarán los itinerarios de la Lomce a partir de los 13 años pues, según Celaá, “condicionan las opciones y el futuro del alumnado según su rendimiento”.
Se suprimirán las reválidas (el anterior ministro las había paralizado), volverán las evaluaciones diagnósticas, en concreto, en cuarto de Primaria y segundo de Secundaria, para planes de mejora de los centros, en colaboración con las comunidades.
Celaá impulsará un Programa de Cooperación Territorial en educación de 0 a 3 años para hacer esta etapa “asequible” a las familias. Sobre becas, dijo que se sigue tramitando el decreto del anterior Gobierno para no afectar al alumnado pero que a partir de septiembre, a través del Observatorio de Becas, se revisará el modelo para hacerlo más justo.
Educación creará el Número de Identificación del Alumno como medida censal para ahondar en la trayectoria individual y personalizar las respuestas del sistema contra el abandono escolar temprano. En cuanto al decreto de racionalización del gasto público que provocó recortes, fijó que se revertirá bajando las ratios, se reducirá el horario lectivo de los docentes y los días de baja para sustituir a un profesor. l