sábado 28/11/20

Alertan de que 2016 podría ser el año más mortífero en el mar Mediterráneo

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) advirtió ayer de que 2016 podría ser el “año más mortífero” hasta la fecha en el Mediterráneo, después de que se superasen las 300.000 llegadas de inmigrantes y refugiados por mar a Europa.

Londres acogió el lunes un cementerio de 2.500 chalecos usados por refugiados                 reuters/stefan  wermuth
Londres acogió el lunes un cementerio de 2.500 chalecos usados por refugiados reuters/stefan wermuth

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) advirtió ayer de que 2016 podría ser el “año más mortífero” hasta la fecha en el Mediterráneo, después de que se superasen las 300.000 llegadas de inmigrantes y refugiados por mar a Europa.
“Pese a que el número de llegadas este año es un 42 por ciento inferior que el mismo periodo del año pasado (520.000), el número de personas que han muerto o desaparecido hasta ahora, 3.211, es solo un 15% inferior que el total de víctimas en todo 2015”, con 3.771, indicó el portavoz de Acnur, William Spindler, subrayando que “a este ritmo, 2016 será el año más mortífero hasta la fecha en el Mediterráneo”.
En un briefing en Ginebra, explicó que ya se ha pasado la cifra de 300.000 llegadas, lo que supera las 216.00 que hubo durante el año 2014.
En el caso de Italia, las llegadas siguen la misma pauta que el año pasado, con 130.411 inmigrantes y refugiados que llegaron al país en lo que va de año, en comparación con los 132.071 de este mismo periodo en 2015. “Sin embargo, las personas que están llegando a Italia se están quedando ahí”, resaltó el portavoz de Acnur.
A día de hoy, precisó, “las solicitudes de asilo se han más que duplicado en Italia, en comparación con el mismo periodo del año pasado y actualmente hay más de 158.000 personas alojadas en centros de recepción en Italia”. En contraste, Grecia registró una acusada disminución en el número de llegadas este año, con 165.750 en lo que va de año. Según el portavoz, se pasó de 67.415 llegadas en enero a tan solo algo más de 2.000 en septiembre. En comparación con 2015, cayeron un 57 por ciento con 385.069 llegadas.
En el caso de Grecia, las principales nacionalidades de quienes llegan son sirios (48%), afganos 25% e iraquíes (15%), mientras que a Italia llegan principalmente nigerianos (20%) y eritreos (12%). En total, los procedentes de 5 países suponen el 68% del total de llegadas (Siria, 30%; Afganistán, 16%; Irak, 10%; Nigeria, 7% y Eritrea 5%).
Para intentar paliar las condiciones de vida de los expatriados, la Unión Europea anunció ayer que movilizará 90 millones de euros con el objetivo de garantizar el acceso a la educación de menores y jóvenes refugiados sirios en Líbano, Jordania y Turquía y para programas de protección para ellos a través de los mecanismos del Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).
“Los fondos de la UE están ofreciendo una línea vital para los niños y jóvenes, muchos de los cuáles han visto destruidos sus hogares, escuelas y vidas y que corren el riesgo de convertirse en una generación perdida”, explicó el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake, que defendió la necesidad de “invertir” en los menores y jóvenes “ahora” para que “puedan convertirse en los médicos, enfermeras, abogados y profesores”, cruciales para “un futuro más brillante”.

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