La lactancia materna marca agenda en Galicia: semana mundial en agosto y congreso nacional en octubre

¿Puede un acto tan cotidiano como alimentar a un bebé convertirse en una herramienta poderosa de transformación social? La respuesta es sí, y cada año, millones de voces en todo el mundo se unen para recordarlo.
Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2025, con el apoyo de la OMS, UNICEF y bajo el lema “Comienzos saludables, futuros esperanzadores”, una consigna que trasciende lo médico y se adentra en el terreno de lo comunitario, lo político y lo humano.

Además, este año, Galicia se convierte en uno de los epicentros de esta causa. La ciudad de A Coruña acogerá, los días 3 y 4 de octubre, el XX Congreso FEDALMA, el mayor encuentro estatal de asociaciones de apoyo a la lactancia.
La anfitriona será Alma Lactancia, un grupo de madres voluntarias que, desde hace más de una década, acompaña, informa y empodera a mujeres en su camino de amamantar.

Visibilizar lo que no se ve
Para Eva González Souto, presidenta de Alma Lactancia, la semana de la lactancia es un momento para celebrar, pero también para reflexionar.
Aunque en el resto del mundo tiene lugar en agosto, en España muchas acciones se trasladan a octubre por motivos operativos.
Este año, todo el foco de la asociación está puesto en el congreso estatal que ellas mismas organizan: “Estamos volcadas en esta recta final, trabajando desde el voluntariado para que todo salga bien”, señala.
El congreso de este año llega con un título revelador: “Lactancia materna, de lo singular a lo global”.
La edición número veinte del congreso FEDALMA pone el foco en las lactancias que no suelen estar en el centro del discurso: lactancias vividas por mujeres migrantes, racializadas, con discapacidades, en situación de vulnerabilidad o con configuraciones familiares no tradicionales. “Queríamos hablar de frente sobre estas realidades, aprender de ellas y, sobre todo, generar herramientas para acompañarlas mejor”, explican desde la organización.
Grupos de apoyo: sostenibilidad real
El lema global de este año —“Comienzos saludables, futuros esperanzadores”— enfatiza la importancia de construir sistemas de apoyo sostenibles. En ese sentido, Alma Lactancia reivindica el valor de los grupos de apoyo a la lactancia materna (GALM) como estructuras eficaces y resilientes.

Estudios muestran que formar parte de un grupo de apoyo mejora la confianza y favorece que las madres consigan sus objetivos de lactancia. Estos espacios, horizontales, gratuitos y basados en el acompañamiento entre iguales, suplen carencias cuando la red familiar o social está ausente.
En palabras de la presidenta de Alma Lactancia: “Cuando no existe ese entorno —porque vivimos lejos de nuestra familia, tenemos horarios imposibles o estamos aisladas— el grupo se vuelve esencial”.
Desde 2009, esta asociación funciona como asociación legalmente constituida, con sede en A Coruña y Culleredo. Aunque sus actividades se centran allí, cada vez más familias acuden desde otras ciudades y comunidades.

Entre sus acciones destacan grupos semanales, charlas para embarazadas, actividades sobre autocuidado, y una presencia creciente en medios y redes sociales. “Lo más significativo ha sido poder llegar a más mujeres cada año y tejer red con profesionales sanitarios de nuestra área”, destacan.
Barreras aún presentes
Pese al creciente reconocimiento de los beneficios de la lactancia materna, los obstáculos para las madres son múltiples. A nivel sanitario, falta formación actualizada, protocolos eficaces para abordar complicaciones como mastitis o abscesos, y empatía hacia las madres. “Todavía hay mucho prejuicio, incluso hacia lactancias que duran más de seis meses, cuando no deberían sorprender a nadie”, lamenta la presidenta de Alma Lactancia.

En el plano laboral, el desajuste es evidente. “Si la recomendación oficial es lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, pero los permisos remunerados son mucho menores, algo no cuadra”, cuestiona Eva González Souto.
Muchas mujeres no cuentan con espacios adecuados para extraerse leche en el trabajo, ni con horarios flexibles o apoyos reales. Por eso, la asociación gallega pide mirar a Europa y adoptar medidas que funcionen, “pero con las madres y para las madres, no desde un despacho”, puntualizan desde Alma Lactancia.

Formación y futuro
Aunque no ofrecen formación formal acreditada, Alma Lactancia invita a profesionales sanitarios o personas interesadas a asistir a sus grupos para aprender en contacto directo con las madres. “Ahí es donde se ve la realidad, lo que funciona y lo que no. Ese debería ser el enfoque también en la sanidad”, explican.
Con respecto al futuro, la asociación gallega se encuentra en una etapa de transición: a finales de este año renovará su junta directiva. “Queremos un relevo generacional tranquilo. Necesitamos aire fresco, nuevas ideas y nuevas formas de funcionar acordes con los tiempos que vivimos”, subrayan.
Galicia: luces y sombras
En Galicia, los datos sobre lactancia muestran una evolución positiva, aunque aún desigual. Según el estudio LATMAGAL, el inicio de la lactancia materna alcanza el 85 por ciento, y la lactancia exclusiva a los seis meses se sitúa en el 47,2 por ciento, una de las cifras más altas de España. Sin embargo, en provincias como Ourense el dato cae al 37,5 por ciento.

En el ámbito hospitalario, el CHUS (Complejo Hospitalario Universitario de Santiago) se ha consolidado como un referente. En 2023 recibió la acreditación IHAN Fase 2D de la OMS y UNICEF, y registra más del 70 por ciento de lactancia materna exclusiva al alta hospitalaria, llegando al 100 por ciento en grandes prematuros.
No obstante, desde la Xunta se ha señalado la necesidad de que la coordinación de las comisiones de lactancia pase a Atención Primaria, lo que pone de relieve la falta de una estructura autonómica coherente y extendida.

Cita internacional en A Coruña
El XX Congreso FEDALMA aspira a convertirse en un evento de referencia no solo a nivel estatal, sino también iberoamericano. Ya hay profesionales sanitarias inscritas desde países de Latinoamérica.
El objetivo es que sea un espacio de encuentro, aprendizaje e intercambio entre madres de grupos de apoyo y profesionales sanitarios, donde se hable de lactancia sin tapujos, se compartan estudios, se visibilicen realidades y se generen redes.
Un mensaje que va más allá del pecho
Desde Alma Lactancia lanzan una llamada clara: “Celebremos la lactancia, pero sigamos aprendiendo. Hay muchas formas de hacerlo, desde lo público, lo privado y los grupos. Pongámosla en el centro. Es una cuestión de salud pública”.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna 2025 no es solo una fecha en el calendario. Es una oportunidad para reflexionar sobre cómo las decisiones personales se ven condicionadas por estructuras sociales. La lactancia no es solo biología: es cuidado, es política, es comunidad.
Galicia lo sabe, y este octubre lo demostrará. El congreso FEDALMA en A Coruña será mucho más que un evento: será un espacio para cambiar miradas, tender puentes y recordar que cada comienzo saludable puede dar lugar a un futuro esperanzador.






















