El defensor de la Constitución

Sánchez felicitó por twitter “las fiestas” a los españoles en cuatro lenguas, castellano, catalán, gallego y vascuence. Pero no sabemos que fiestas, porque en ninguna puso que eran las de Navidad.


Supongo que será porque la considera una palabra “mala” y con sospecha de “facha” y que hay que retirar de la circulación y el vocabulario, porque si fueran el Ramadán o el Orgullo Gay, que son muy “progresistas”, no hubiera tenido empacho alguno en hacerlo. Esta ocultación de lo que se esta celebrando si es algo que tiene que ver con el cristianismo me parece, sobre todo, una verdadera soplapollez, que es como yo traduzco la palabra “woke” para entendernos mejor. Es, sin embargo, un paso mas en la imposición del lenguaje, tras lo del “género”, el “todos y todas” que ya es de obligado cumplimiento y no hay ya casi nadie que se atreva a no usar. Lo de la Navidad va por esa misma trocha.


El rey Felipe si nos felicitó la Navidad por televisión pero por lo que me malicio no le ha debido gustar mucho al presidente, sus ministros y sus socios sepataristas y bilduetarras. Y no tanto porque dijera Navidad sino por todas las veces que dijo Constitución. Estarán que trinan pero eso solo lo dirán Otegui, Rufián y coro habitual, porque el discurso real fue un real discurso. Justo y todo lo que el Rey puede llegar a decir lo dijo y lo entendimos todos. Pero el PSOE, sin embargo dirá con la boca pequeña y quizás alguno que sea menos boceras que Óscar Puente, que están muy de acuerdo y que ellos la respetan una barbaridad. Que ese es su juego, dinamitarla y luego que Conde Pumpido y su Constitucional a medida digan que haberla volado en pedazos es de lo mas “constitucional” y ya está.


Pero no olvidemos algo que cada vez es más obvio. Que todos juntos van a por el rey, unos sin recato alguno y los otros no solo dejando hacer sino meciendo la cuna. Esa es la operación definitiva y que siguiendo la secuencia de siempre va dando los pasos pertinentes. Negarla, socavar, ir avanzando pasito a pasito y finalmente haciéndola tragar. Como han hecho con la amnistía, como harán con el referéndum y como harán con la Corona. No les faltará, aquí tampoco, una ayuda desde el otro costado. Aquellos que en su “encendida” defensa empujan al Rey a ir mas allá de sus funciones constitucionales y saltárselas poniendo así en bandeja su cabeza a los enemigos. Son los boceras del otro lado y algo con lo que Sánchez cuenta como baza de emergencia y que sabe jugar muy bien. La Nochebuena del 23 fue a pesar de todo alentadora para muy buena parte de la población y la gente de a pie. Tenemos un buen rey. Y eso, dentro de la razón republicana a la que me adscribo, es lo mejor que podemos tener, como lo hace el actual sometiéndose el primero a la Constitución y convirtiéndose en su gran valedor.  

El defensor de la Constitución

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