¿Para cuándo el ‘telefonazo’ de Sánchez a Feijóo? ¿Ya este lunes?

Todo indica que el relevo --que ha sido traumático sin duda-- en el Partido Popular va a traer, de paso, una nueva era en las relaciones entre el Gobierno y el principal partido de la oposición. Las opiniones recogidas por este cronista en los pasillos del congreso del PP en Sevilla corroboran que se avecina una etapa de un cierto ‘deshielo’ “a poco que Pedro Sánchez quiera”.


Adiós a la era Casado, hola a la etapa Feijóo. La pregunta que circulaba era: ¿para cuándo la llamada de Pedro Sánchez a Feijóo? ¿Ya este domingo?¿El lunes? “Mucho más no va a tardar”, aventuran casi todos en el congreso sevillano.


Un clima de normalidad sin demasiadas tensiones reinaba en la inauguración del congreso extraordinario del PP, que ha de cerrar la guerra interna desatada por la crisis entre Pablo Casado y su secretario general, Teodoro García Egea, por un lado, y la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, por otro. Ahora, de lo que se trata es de no lapidar ‘excesivamente’ al desde este sábado ya ex presidente del PP y abrir un período de ‘normalización’ bajo el liderazgo incontestado de Alberto Núñez Feijóo.


Yo diría que el Gobierno de Sánchez, que ha mantenido un cierto silencio respetuoso en la dura crisis interna del PP, celebra la llegada de Feijóo y espera que con ella se desbloqueen temas enquistados como el relevo en el Consejo del Poder Judicial, la salida de la fiscal general del Estado, Dolores Delgado --al Gobierno no le ha salido demasiado bien la operación por la puerta trasera de ‘ascender’ a la señora Delgado en su carrera-- y el reparto de los fondos europeos.


Ambas partes parecen haber comenzado a entender que, en las muy difíciles circunstancias que vive el país, en un marco europeo de incertidumbres políticas y económicas sin cuento, carece de sentido el hostigamiento por principio a la oposición, incluso tildándola de ‘inconstitucional’, y, en la otra parte, el ‘no es no’ a cuanto provenga del Gobierno. Si todo sale como es hoy previsible, lo más probable es que se den acuerdos a corto plazo que hasta ahora eran casi impensables.


Se espera con expectación el discurso de Feijóo este sábado en Sevilla, una vez ya superado el mero trámite de ser entronizado como presidente del PP y, por tanto, líder de la oposición: todo hace apostar a que serán sus palabras de ‘mano tendida’ no solo a quienes se han ido del partido, sino incluso al Gobierno de Sánchez, hacia el que, de todos modos, no faltarán algunas críticas..


El PP vuelve a sus esencias ‘rajoyanas’, al partido que era en 2018 antes de que Rajoy fuese desalojado por una moción de censura socialista. No se recupera a todas las figuras que se fueron de manera más o menos forzada, pero sí se recupera un clima anterior a la fractura que supusieron las elecciones primarias que enfrentaron a Casado con Soraya Sáenz de Santamaría. El clima de cierto optimismo perceptible en los pasillos del recinto sevillano donde se celebra el congreso hace pensar, en efecto, en que los tiempos que vienen serán distintos, mejores.


Pero, eso sí, el gran tema pendiente sigue siendo el del futuro de las relaciones con Vox, que a nadie le gustan, pero que todos admiten que, si no se producen giros hoy inconcebibles, son necesarias si algún día el PP quiere gobernar con Núñez Feijóo instalado en La Moncloa. Peliaguda cuestión, la de Vox, para quien se convierte hoy en el segundo político más importante de España.

¿Para cuándo el ‘telefonazo’ de Sánchez a Feijóo? ¿Ya este lunes?

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