sábado 5/12/20

Yanukovich y la oposición declaran una tregua y reanudarán las negociaciones

El presidente de Ucrania, Victor Yanukovich, y la oposición acordaron ayer una tregua en medio de los desórdenes violentos que estallaron en Kiev, que se propagaron por el Oeste del país y que han dejado al menos 26 muertos.

Vista general de la plaza de la Independencia, en Kiev, durante los disturbios	EFE/Igor Kovalenko
Vista general de la plaza de la Independencia, en Kiev, durante los disturbios EFE/Igor Kovalenko

El presidente de Ucrania, Victor Yanukovich, y la oposición acordaron ayer una tregua en medio de los desórdenes violentos que estallaron en Kiev, que se propagaron por el Oeste del país y que han dejado al menos 26 muertos. “Hay buenas noticias. Ahora se ha declarado una tregua y ha comenzado un proceso negociador para la estabilización de la situación”, afirmó Arseni Yatseniuk, líder del principal partido opositor, Batkivschina (Patria).
Además, destacó que “se han cancelado el previsto asalto y la dispersión” del Maidán o plaza de la Independencia de Kiev, donde se concentran varios miles de manifestantes opositores desde hace casi tres meses.
Horas antes, Yanukovich había anunciado una operación antiterrorista en todo el territorio nacional para frenar los desórdenes violentos.
Además, destituyó al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Vladimir Zaman, después de que este negara la movilización de las tropas para poner fin a los desórdenes.

imagen de posguerra
Mientras, el Maidán o plaza de la Independencia era ayer un lugar que ofrecía una imagen de posguerra extraída de un viejo libro de historia, ya que las imponentes barricadas levantadas por los manifestantes por todo el centro de Kiev fueron reemplazadas por un amenazante cordón de fuego en torno a la plaza.
Los manifestantes estaban cercados desde la noche del martes por los efectivos antidisturbios, lo que hacía temer a la oposición la inmediata dispersión del baluarte opositor.
A esto contribuía el hecho de que el metro kievita estaba cerrado a cal y canto, al igual que muchos de los locales y negocios del centro de la capital, que estaba en virtual estado de sitio.
La euforia de los opositores decayó después de que la Policía retirara varias líneas de barricadas, pero los más estoicos continuaron ayer reforzando las unidades de autodefensa con trozos de adoquines que desmenuzaban pacientemente con picos y martillos.

“se pasaron de la raya”
Ayer, en un mensaje a la nación, Yanukovich afirmó que los dirigentes opositores “se pasaron de la raya cuando llamaron a la gente a las armas. Y eso es una clamorosa violación de la ley”.
“Ya no podemos devolver a los muertos. Ya hemos pagado un precio muy alto por las ambiciones de aquellos que aspiran al poder. Pero para que ese precio no sea aún más alto, hago un llamamiento a la cordura”, dijo Yanukovich.
Mientras el presidente llamaba al diálogo, Alexandr Yakimenko, jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, anunciaba la decisión de lanzar una operación antiterrorista en todo el país en la que podría participar el Ejército. Yakimenko justificó este paso en “la escalada de la confrontación violenta y el empleo masivo de armas de fuego por parte de grupos extremistas”.
“En muchas regiones del país (los extremistas) toman sedes de los edificios gubernamentales, comisarias de Policía, oficinas de los servicios de seguridad, fiscalías, unidades militares y arsenales”, recalcó. Además, añadió, “arden los tribunales de Justicia y los vándalos destruyen propiedades privadas y matan a ciudadanos pacíficos”.
Por otra parte, las imágenes de la violencia armada del martes en Kiev y en otras partes del país atrajeron la atención en todo el mundo, al dejar 26 muertos, 16 manifestantes y 10 policías, aseguró Raísa Bogatiriova, titular ucraniana de Sanidad.
Según el Ministerio del Interior, los diez efectivos del orden murieron por heridas de bala, lo que ha dado pie a las autoridades a tachar a los manifestantes más radicales de delincuentes y terroristas.
En total, de acuerdo con el Comité de Instrucción del Ministerio del Interior, más de 800 personas resultaron heridas en los disturbios, la mitad policías, de los que 83 están hospitalizados con lesiones por arma de fuego.
A los que parecía faltarles capacidad de reacción era a los líderes opositores, que, según muchos analistas, se han convertido en rehenes de la calle. “Los trágicos sucesos del 18 de febrero no son un guión escrito por la oposición política ucraniana, que ha sido, es y será partidaria exclusivamente de formas de protesta pacífica”, señala un comunicado emitido ayer por los tres partidos opositores.
Por su parte, la Unión Europea debatió ayer la posibilidad de aplicar sanciones económicas y diplomáticas a Ucrania ante el recrudecimiento de los enfrentamientos entre las autoridades y los manifestantes y opositores.
Los embajadores de los Veintiocho prepararon la respuesta que hoy deberá aprobar oficialmente el Consejo de Ministros de Exteriores, convocado de urgencia por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.

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