domingo 29/11/20

Varios manifestantes incendian la sede del Gobierno mexicano tras una marcha por los 43 estudiantes

Unos veinte manifestantes encapuchados derribaron este sábado por la noche las vallas de seguridad de los alrededores del Palacio Nacional, sede del Ejecutivo mexicano, y prendieron fuego a la puerta principal del edificio.

Un manifestante, frente a las llamas en el edificio que alberga la sede del Ejecutivo mexicano	efe
Un manifestante, frente a las llamas en el edificio que alberga la sede del Ejecutivo mexicano efe

Unos veinte manifestantes encapuchados derribaron este sábado por la noche las vallas de seguridad de los alrededores del Palacio Nacional, sede del Ejecutivo mexicano, y prendieron fuego a la puerta principal del edificio.
Los disturbios se registraron al finalizar una multitudinaria marcha que había partido desde la instalaciones de la Procuraduría General de la República hasta el Zócalo de la capital mexicana para exigir el retorno con vida de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre.
Al final del recorrido, miles de manifestantes se tiraron al suelo de la gran plaza central de la capital mexicana, simulando haber sido asesinados, y fueron leídos uno a uno los nombres de los jóvenes desaparecidos a manos de policías y criminales el 26 de septiembre pasado en Iguala, en el sureño estado de Guerrero.
Una vez que los organizadores invitaron a todos a retirarse, un grupo se dirigió al Palacio Nacional, tiró las vallas de seguridad e intentó derribar la puerta con las estructuras metálicas.
A continuación lanzaron todo tipo de objetos, incluidas bombas caseras, si bien el fuego fue apagado por un sistema automático contra incendios del edificio, construido entre 1522 y 1526.
Un grupo antidisturbios de la Policía Federal y agentes del Estado Mayor Presidencial respondieron a estas acciones y dispersaron a los encapuchados.
Durante la marcha, miles de manifestantes, desde estudiantes hasta ancianos y padres de familia, exigieron la vuelta con vida de los desaparecidos, castigo a los culpables, y apoyo para las familias de los estudiantes y los centros de enseñanza de magisterio a los que acuden jóvenes de escasos recursos.
“Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, repitieron durante el recorrido, en el que también pidieron justicia y no más muertes ni desaparecidos en un país donde se cuentan por miles.
Los manifestantes también guardaron un minuto de silencio por los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, un día después de que la fiscalía informara de que fueron asesinados y quemados, hasta que solo quedaron cenizas, por miembros del cártel Guerreros Unidos, según el testimonio de tres de los 74 detenidos en este caso.
Ni sus compañeros, ni los familiares de los jóvenes, ni gran parte de la sociedad mexicana acaba de creerse esta explicación al caso y exigen pruebas, entre ellas la identificación de los restos óseos, dientes y cenizas halladas en una de las ocho bolsas lanzadas a un río por los criminales para eliminar todo rastro de ellos.

Comentarios