viernes 25/9/20

La UE reforzará de forma inmediata los controles en las fronteras exteriores

Los ministros de Interior y de Justicia de la Unión Europea acordaron ayer reforzar de manera “inmediata” los controles que se realizan en las fronteras exteriores de la Unión Europea, incluido a los ciudadanos con derecho a la libre circulación, pero dejaron para 2016 los cambios necesarios en el código Schengen para que estos controles se conviertan en obligatorios.
 

Los ministros de Interior y de Justicia de la Unión Europea acordaron ayer reforzar de manera “inmediata” los controles que se realizan en las fronteras exteriores de la Unión Europea, incluido a los ciudadanos con derecho a la libre circulación, pero dejaron para 2016 los cambios necesarios en el código Schengen para que estos controles se conviertan en obligatorios.
“La Comisión ha aceptado, y se lo agradecemos, presentar de aquí a finales de año una propuesta de reforma del código de fronteras Schengen para permitir los controles sistemáticos y obligatorios en todas las fronteras exteriores y a todas las personas que entren en el espacio Schengen”, anunció el ministro de Interior francés, Bernard Cazeneuve, al término de la reunión, convocada a raíz de los atentados del 13-N en París.
La declaración pactada por los Veintiocho en Bruselas establece varios pasos intermedios para evaluar las necesidades y mejorar las infraestructuras para conectar las bases de datos de los Estados miembros con Interpol en los primeros meses de 2016, pero no pone una fecha límite para que la reforma del código Schengen se lleve a cabo.
El Gobierno galo avisó a sus socios europeos de que sería “inflexible” a la hora de negociar nuevas medidas para reforzar la seguridad y la lucha antiterrorista, tras constatar que varios de los yihadistas que participaron en la matanza de París habían viajado a Siria para ser formados como terroristas y a su vuelta prepararon los atentados en Bélgica, país en donde estaban fichados como individuos “radicalizados”.
El resultado de la reunión de ministros es la “voluntad” de los gobiernos nacionales de llevar a cabo controles “coordinados y sistemáticos”, se trata de un compromiso que permite a los Estados miembros reintroducir desde ya dichos controles, pero que no crea una obligación jurídicamente vinculante. 
Los ministros mostraron un “consenso bastante grande” en cuanto a que es necesario estrechar la vigilancia de la frontera exterior para proteger la libre circulación dentro del espacio Schengen, por lo que aceptaron avanzar en la línea marcada por Francia. La norma actual ya permite someter a los ciudadanos europeos a controles de pasaporte sistemáticos, pero no de manera permanente, sino limitado en el tiempo y adscritos a indicadores de riesgo específicos, como es el caso de Francia ahora, en estado de emergencia por alerta terrorista.
El ministro de Interior español, Jorge Fernández Díaz, matizó en su comparecencia ante la prensa que queda trabajo por hacer para “definir qué quiere decir y cómo se concreta” lo que implica el carácter “sistemático”. “Es una nueva figura operativa que debe concretarse”, añadió, para garantizar, además, que la vigilancia es compatible con “la fluidez en el tráfico” de personas.
Otro de los restos que asumen los Veintiocho es la necesidad de mejorar el intercambio de información entre ellos, para seguir con más facilidad a los sospechosos y “neutralizar” posibles ataques futuros.
“Decir que son necesarios esfuerzos adicionales es un eufemismo, hay lagunas intolerables”, criticó el ministro de Interior luxemburgués y presidente de turno de la UE, Etienne Schneider, quien subrayó que existen herramientas útiles a disposición de los países, pero que no se ponen en práctica. “Seamos realistas, si no funciona es porque seguimos sin superar el problema de intercambio entre los servicios de inteligencia. Y París demuestra que hay que superarlo”, zanjó.
Fernández Díaz también se refirió a que el intercambio de información es una cuestión “sensible” para la Inteligencia de los estados miembros, porque cuando se produce de manera multilateral “nadie sabe quien va a ser el destinatario último”.
Con todo, aseguró que existe una “voluntad conjunta” de corregir el “déficit” de colaboración en esta área y no cerró la puerta a que en el futuro se trabaje para crear una agencia europea de inteligencia. Se trata de una idea “embrión”, avisó el ministro, pero que podría “resolver las dificultades” del intercambio multilateral de datos.

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