Trump se encoge de hombros ante el historial de violaciones de los derechos humanos de Kim

El presidente de EEUU, Donald Trump, desestimó las preocupaciones sobre la situación humanitaria en Corea del Norte. Al encogerse de hombros

Trump se encoge de hombros ante el historial de violaciones de los derechos humanos de Kim
Kim Jong Un y Donald Trump, durante su encuentro en Singapur | KEVIN LIM (efe)
Kim Jong Un y Donald Trump, durante su encuentro en Singapur | KEVIN LIM (efe)

El presidente de EEUU, Donald Trump, desestimó las preocupaciones sobre la situación humanitaria en Corea del Norte. Al encogerse de hombros y minimizar el amplio historial de Kim Jong Un sobre la permanente violación de los Derechos Humanos y alabar a su líder deja claro que la prioridad de Estados Unidos es lograr la desnuclearización de Pyongyang, pero no se ha planteado ejercer presión para mejorar la vida de los norcoreanos.
En una entrevista en el canal Fox News, el magnate se negó a condenar a su homólogo norcoreano pese a que los organismos internacionales han acusado a Kim de crímenes de lesa humanidad. Hay informes que estiman que Corea del Norte podría tener hasta 120.000 presos políticos en cuatro campos de prisioneros.
Desde Naciones Unidas destacaron en un informe que “la gravedad, escala y naturaleza de estas violaciones revelan un estado que no tiene paralelo en el mundo contemporáneo
”Busca dominar todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos y los aterroriza desde dentro”, reza el documento del organismo tras una investigación sobre el régimen y la situación que padecen sus ciudadanos.

Muchos hacen “cosas malas”
“Mucha gente hace cosas malas”, esa fue la respuesta de Trump cuando el entrevistador de la cadena le recordó que su interlocutor norcoreano era “un asesino” y que estaba “ejecutando a personas”. El presidente estadounidense se encogió de hombros, recurrió a la idea de que no es el único en actuar mal y respondió alabando a Kim como “un tipo duro” que se ha hecho cargo de “un país difícil, con gente difícil”.
Pero lejos de contener sus comentarios, el excéntrico millonario continuó calificando a Kim como “un tipo muy inteligente, es un gran negociador y creo que nos entendemos”.
El fracaso del magnate a la hora de condenar el largo historial de violaciones contra los derechos humanos de Kim y encima alabarle en un exceso de displicencia ha recibido la condena tanto de las filas demócratas como de republicanas.
Mientras, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, destacó ayer que Pekín, como Seúl y Tokio, está de acuerdo en no relajar las sanciones a Corea del Norte hasta que no de pasos firmes hacia la desnuclearización. Pompeo insistió en que Washington sigue buscando un desarme del régimen, que aunque llevará tiempo, será “total, verificable e irreversible”.