viernes 4/12/20

El Reino Unido confirma que el uso de mascarillas será obligatorio en los comercios

El país registra 138 nuevos fallecidos a causa del Covid-19 y eleva hasta 44.968 el número de víctimas mortales
Una mujer con mascarilla mira ropa en una tienda de Londres | andy rain (efe)
Una mujer con mascarilla mira ropa en una tienda de Londres | andy rain (efe)

El uso de mascarillas o protectores faciales en comercios y supermercados de Inglaterra será obligatorio a partir del próximo día 24, como parte de los esfuerzos del Gobierno británico por contener la pandemia y evitar un segundo brote. 

Así lo confirmó ayer el titular británico de Sanidad, Matt Hancock, en una declaración ante el Parlamento, en un momento en que los muertos en este país van camino de los 45.000. 

No cumplir con ese requisito conllevará sanciones económicas de hasta 100 libras (unos 110 euros), si bien quedarán exentos los menores de 11 años y aquellos con algún tipo de discapacidad. 

Se trata de una normativa que finalmente adopta este Ejecutivo en línea con Escocia y países europeos como España, Italia y Alemania, tras semanas de mensajes contradictorios. 

Recomendación
Desde mediados del pasado mayo, a los ciudadanos tan solo se les “recomendaba” cubrirse la cara en lugares públicos cerrados, pero no existía una obligatoriedad de hacerlo. 

Sí era, en cambio, obligatorio en el transporte público desde el pasado 15 de junio. 

En su intervención en los Comunes, Hancock remarcó ayer que el Gobierno quiere aportar a los ciudadanos “más seguridad para hacer sus compras y proteger a los trabajadores de los comercios”. 

Además, reveló que un local podrá negar la entrada a quienes se nieguen a cubrirse e incluso llamar a la policía. 

Al Gobierno del conservador Boris Johnson se le reprochó su falta de claridad en este aspecto y en los últimos días algunos miembros del gabinete llegaron a sugerir que los británicos deben emplear el sentido común en lugar de abogar sin rodeos por la obligatoriedad del uso de las mascarillas. 

Por su parte, Escocia introdujo una norma para forzar su uso en las tiendas desde el pasado día 10, mientras que Gales e Irlanda del Norte revisan la medida, aunque por ahora la utilización de esos artilugios tampoco es obligatoria. 

Cambio de opinión
El pasado viernes, el primer ministro, Boris Johnson, adelantó su intención de introducir un enfoque más duro sobre esas normas en lugares cerrados y se le fotografió, por primera vez, con una mascarilla en un comercio de su circunscripción electoral de Uxbridge. 
Sin embargo, el ministro del gabinete Michael Gove restaba importancia a la posibilidad de que el Ejecutivo fuera a introducir cambios legales en este sentido y opinaba que cubrirse la cara era más bien una cuestión de “cortesía y buenos modales”. 

En declaraciones al canal Sky News, el responsable de Medioambiente, George Eustice, justificó ayer el retraso que grupos en la oposición reprochan a Johnson en la introducción de esa norma, bajo el argumento de que “las evidencias, y el conocimiento, han ido evolucionando”. 

El alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, que lleva tiempo presionando en favor de esta medida, consideró que no se debería tener que esperar hasta el día 24. 

El edil tildó de “vergüenza” los “días de mensajes contradictorios y de comunicaciones confusas por parte del Gobierno”. 

“No podemos permitirnos esperar otro día y el Gobierno debería implementar la medida inmediatamente. Más retrasos ponen en riesgo vidas”, declaró. 

El Gobierno confía en que el uso generalizado de mascarillas en comercios y supermercados alentará a los ciudadanos a regresar a las tiendas y poco a poco la actividad económica irá repuntando tras su total paralización durante el confinamiento. 

Un segundo brote
Es, además, otro paso destinado a prevenir un posible segundo brote del virus, después de que un informe divulgado ayer por la Academia de Ciencias Médicas, encargado por el asesor científico jefe del Gobierno británico, Patrick Vallance, advirtiera de que una segunda ola este invierno podría ser más grave que la primera. 

En concreto, los expertos alertan de que un nuevo brote podría provocar “en el peor de los escenarios”, entre septiembre y junio de 2021, unas 120.000 nuevas muertes en hospitales por el Covid-19. 

El Reino Unido registró ayer  138 nuevas muertes por Covid-19, confirmadas tras una prueba diagnóstica, lo que eleva el total de fallecimientos, en las últimas 24 horas, hasta los 44.968, indicó ayer el ministerio de Sanidad.

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