Putin ordena una tregua humanitaria en la región siria de Guta Oriental

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusado por Occidente de permitir la sangrienta ofensiva de Damasco contra el bastión opositor de Guta Oriental, ordenó una tregua humanitaria desde hoy para evitar más víctimas civiles.

Putin ordena una tregua humanitaria en la región siria de Guta Oriental
Un hombre sostiene a un niño herido tras ser alcanzado por una bomba de las fuerzas leales al Gobierno sirio, en Guta Oriental | Mohammed Badra (efe)
Un hombre sostiene a un niño herido tras ser alcanzado por una bomba de las fuerzas leales al Gobierno sirio, en Guta Oriental | Mohammed Badra (efe)

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusado por Occidente de permitir la sangrienta ofensiva de Damasco contra el bastión opositor de Guta Oriental, ordenó una tregua humanitaria desde hoy para evitar más víctimas civiles.
“Por orden del presidente ruso y con el objetivo de evitar víctimas entre la población civil de Guta Oriental, desde el 27 de febrero se introducirá una pausa humanitaria”, anunció Serguei Shoigu, el ministro de Defensa ruso. La tregua, que el ministro vinculó directamente con la resolución 2401 aprobada el fin de semana por el Consejo de Seguridad de la ONU, entra en vigor diariamente a las 09.00 horas de la mañana y expira a las 14.00 horas. Rusia no se limitó a anunciar una tregua, sino que “abrirá un corredor humanitario para la salida de civiles” y la evacuación de heridos y enfermos de Guta Oriental. Seguidamente, el Centro de Reconciliación Ruso con sede en la base rusa de Jmeimim en Siria precisó que las pausas humanitarias se producirán en las localidades de Duma y Arbil.
“Durante ese tiempo las fuerzas gubernamentales sirias cesarán sus ataques contra los terroristas”, aseguró el general ruso Yuri Yevtushenko.

Terroristas
El militar ruso se dirigió a los “terroristas” para que retiren las minas de las vías de acceso a los corredores humanitarios “para que la población pueda abandonar Guta Oriental”.
La resolución de la ONU, que Rusia aceptó no vetar solo después de ciertos cambios, demanda “que todas las partes cesen las hostilidades sin retraso” y que se comprometan a mantener una “pausa humanitaria de al menos 30 días consecutivos en toda Siria”. Su principal objetivo es permitir la entrada segura de los suministros de ayuda humanitaria con destino a la población necesitada. “Es hora de parar este infierno sobre la Tierra”, había afirmado solo unas horas antes en Ginebra el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
Putin, que ya ha ordenado varios pausas humanitarias desde que las tropas rusas intervinieran en el país árabe en 2015, tomó la decisión tras abordar la escalada de tensión en Siria con su plana mayor, incluido Shoigu y el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov. En dicha reunión, según informó el Kremlin, también se denunciaron “las continuas provocaciones de los terroristas”, que controlan Guta Oriental.
Precisamente, el Kremlin se comprometió a cumplir la resolución 2401 con la condición de que no incluya a los “terroristas” y no suponga un obstáculo para las acciones militares de Damasco contra los yihadistas.
La postura rusa es bien conocida: hay que proteger a la población civil, pero la prioridad para la comunidad internacional debe ser acabar de una vez con todas con la amenaza terrorista.

Alepo
Putin viajó en diciembre a Siria para clamar victoria sobre el terrorismo yihadista tras la toma de Alepo, aunque desde principios de año se han intensificado de nuevo los combates en el país árabe, lo que ha agravado la situación humanitaria en la zona.
Mientras, ayer los bombardeos de la aviación siria y rusa y el fuego de artillería de las fuerzas gubernamentales volvieron a golpear a Guta Oriental, donde 22 personas murieron.
Con las víctimas mortales de ayer, ascienden a 561 las personas que han muerto en Guta Oriental, entre ellas 139 menores y 83 mujeres, desde el inicio de la escalada de los ataques, el pasado día 18 de este mes.