Merkel promete imprimir ritmo a su gran coalición tras seis meses de demora “por Europa y por Alemania”

La canciller alemana, Angela Merkel, se comprometió ayer a imprimir ritmo a su gran coalición, tras los casi seis meses que se ha demorado la formación del nuevo Gobierno y tras reconocer que “ni Europa ni Alemania” pueden admitir más demoras.

Merkel promete imprimir ritmo a su gran coalición tras seis meses de demora “por Europa y por Alemania”
La canciller alemana, Angela Merkel, tras la firma de coalición, en Berlín | Omer Messinger (efe)
La canciller alemana, Angela Merkel, tras la firma de coalición, en Berlín | Omer Messinger (efe)

La canciller alemana, Angela Merkel, se comprometió ayer a imprimir ritmo a su gran coalición, tras los casi seis meses que se ha demorado la formación del nuevo Gobierno y tras reconocer que “ni Europa ni Alemania” pueden admitir más demoras.

“El tiempo apremia. Tanto en lo que concierne a dar un nuevo impulso a Europa como en nuestra política interna”, afirmó Merkel en puertas de su cuarto mandato la canciller, antes de firmar el pacto de Gobierno entre su bloque conservador y el Partido Socialdemócrata (SPD).
Merkel, que mañana se someterá al voto de investidura en el Parlamento (Bundestag), citó entre los desafíos internos la necesidad de lograr “que el bienestar con que se identifica Alemania alcance a todos sus ciudadanos” y garantizar la seguridad, al tiempo que subrayó el compromiso de la coalición con el déficit cero.

Han transcurrido casi seis meses desde los comicios generales del pasado 24 de septiembre, “un período demasiado largo”, reconoció, y que sucedió, además, a unos resultados electorales “decepcionantes” para las grandes formaciones implicadas en la gran coalición.
El núcleo de su intervención se dirigió, sin embargo, hacia Europa: “Estamos comprometidos con el objetivo de dar un nuevo impulso a Europa”, prosiguió, en total sintonía con el líder del SPD y futuro ministro de Finanzas, además de vicecanciller, Olaf Scholz. La unidad de Europa y la estabilización de la zona euro son los objetivos principales de la nueva gran coalición, ya que, dijo Scholz, “debemos tomar el futuro de Europa en nuestras manos”.

Reunión con Macron
El plan inmediato de Merkel es reunirse en París con el presidente francés, Emmanuel Macron, para consensuar una línea conjunta para la eurozona, la política migratoria y de defensa.
La crisis aguda de la zona euro se ha superado, apuntó Merkel, pero se debe seguir trabajando para estabilizar la región “de forma sostenible”, con iniciativas como la unión bancaria.
La canciller ratificó su compromiso con el Pacto Europeo de Estabilidad y Crecimiento y se reafirmó en lo que en esa fase aguda de la crisis fue su postura inamovible: el no a mutualizar la deuda. El pacto de coalición suscrito entre la Unión Cristianodemócrata (CDU), su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y el SPD apuesta por el fomento de las inversiones en la UE, lo que pasa, apuntó Merkel, por una definición clara de las prioridades.

Hay que seguir luchando contra el elevado desempleo juvenil en la UE, además de buscar soluciones conjuntas al problema migratorio: “Ningún país, tampoco Alemania, puede resolver por sí solo los grandes problemas globales”, dijo. Asegurar las fronteras exteriores de la UE era y es uno de los grandes desafíos de la próxima legislatura, prosiguió la canciller. Alemania –que ha recibido desde 2015 a 1,3 millones de solicitantes de asilo– debe avanzar en la integración de los refugiados en su sociedad, pero también devolver a sus lugares de origen a aquellos “sin perspectivas de ser reconocidos como refugiados”.

Merkel lanzó así un mensaje de aquiescencia hacia el líder de la CSU, Horst Seehofer, quien a lo largo de la pasada legislatura le reclamó restricciones al asilo y que ahora será su ministro de Interior, con competencias directas sobre la política migratoria.

“Cada disenso o discusión interna no significa una crisis entre aliados”, apuntó Seehofer, en alusión tanto a las tensiones pasadas como a las que al parecer da por hecho que surgirán entre su partido, más claramente derechista que la CDU, y el SPD.

Los tres líderes sí coincidieron en la convicción en que la nueva gran coalición –la tercera de Merkel, ya que en su segundo mandato gobernó con los liberales– aguantará toda la legislatura.
“La negociación del pacto ha sido de todo menos fácil. Pero se ha alcanzado un acuerdo para un gobierno estable y operativo”, zanjó la canciller alemana ya durante la firma del pacto, en presencia de sus futuros ministros –seis por la CDU, seis del SPD y tres de la CSU–.