jueves 18.07.2019

May se va de Bruselas sin garantías para relanzar el Brexit en Londres

Tusk advierte 
de que hay que “excluir cualquier tipo de reapertura de las negociaciones”

Theresa May ofrece una rueda de prensa tras la cumbre de líderes de la UE en Bruselas | Stephanie Lecocq (efe)
Theresa May ofrece una rueda de prensa tras la cumbre de líderes de la UE en Bruselas | Stephanie Lecocq (efe)

La primera ministra británica, Theresa May, concluyó ayer una de sus últimas cumbres europeas sin las garantías legales de los Veintisiete que buscaba para convencer al Parlamento británico de que apoye su acuerdo del Brexit, bloqueado por la falta de un límite temporal en la salvaguarda para Irlanda.
La última reunión de líderes europeos de 2018, inicialmente centrada en inmigración y la reforma del euro, acabó dominada por la salida británica de la Unión tras una semana en la que May se ha visto obligada a posponer la votación parlamentaria sobre el acuerdo, que hubiera concluido previsiblemente en derrota, y a viajar a Bruselas buscando garantías legales adicionales.
“Yo no tengo el mandato para organizar más negociaciones. Tenemos que excluir cualquier tipo de reapertura de las negociaciones”, zanjó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, cerrando así la puerta a cualquier aclaración vinculante sobre la salvaguarda irlandesa.
La falta de un límite temporal en esta solución de emergencia para Irlanda, que se pondría en marcha si no hubiera un acuerdo para la futura relación entre Londres y Bruselas cuando el Reino Unido se desvincule por completo de las estructuras comunitarias, es uno de los principales obstáculos para la aprobación del acuerdo del Brexit en el Parlamento británico.
Tanto Tusk como los líderes de los Veintisiete reafirmaron la determinación europea de que el acuerdo de salvaguarda, que consideran una “póliza de seguro”, no llegue a entrar en vigor. Según el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, la salvaguarda permite al bloque europeo entrar en las negociaciones sobre las futuras relaciones con el Reino Unido sin que la posibilidad de una frontera física con Irlanda se pueda usar como “moneda de cambio”.
En el caso de que Londres y Bruselas no hubieran acordado su relación futura para el 1 de enero de 2021 y este plan de emergencia tuviera que ponerse en marcha, los Veintisiete subrayaron que “se aplicaría de forma temporal”, y la UE “pondría sus mejores esfuerzos” para negociar y concluir rápidamente un acuerdo sobre la futura relación entre Londres y Bruselas que reemplazara a la salvaguarda. l

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