Domingo 19.05.2019

May defiende pactar el Brexit con la oposición pese a las críticas internas

Los conservadores aceptan “arreglos” comerciales con la Unión Europea, pero rechazan una unión aduanera formal

Varias personas se manifiestan a favor de la Unión Europea a las afueras del Parlamento británico, en Londres | Neil Hall (efe)
Varias personas se manifiestan a favor de la Unión Europea a las afueras del Parlamento británico, en Londres | Neil Hall (efe)

La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, salió ayer al paso de las críticas internas que ha suscitado su intención de pactar el Brexit con la oposición laborista asegurando que es la única vía a su alcance para evitar que descarrile el proceso de salida de la Unión Europea.

El sector euroescéptico del Partido Conservador presiona a la jefa de Gobierno para que no acepte las demandas del Partido Laborista, que quiere forjar una unión aduanera con el resto de países comunitarios tras el divorcio. Los tories euroescépticos creen que esa posibilidad limitaría la capacidad del Reino Unido de forjar acuerdos comerciales con terceros países, como EEUU, tras la ruptura con el bloque europeo. La líder de los conservadores en la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom, que encuadrada en ese sector crítico, aseguró que el Ejecutivo está dispuesto a dialogar sobre diversos “arreglos” comerciales con la UE.


Sin embargo, cuestionada sobre la posibilidad de aceptar una unión aduanera formal, Leadsom lo puso en duda: “Mi expectativa es que la primera ministra solo busque un acuerdo en aquellos términos que todavía se podrían considerar como un Brexit”,  sostuvo. Argumentó asimismo que una prórroga larga a la ruptura con la Unión Europea que obligue al Reino Unido a participar en las elecciones europeas de mayo es “inaceptable”.


El conservador Jacob Rees-Mogg, por su parte, insistió en que el Reino Unido trataría ser “el miembro (de la UE) más problemático posible” en caso de que permanezca en el club europeo durante un año más, tal como está evaluando Bruselas.


Rees-Mogg sugirió que Londres tendría la oportunidad de vetar el próximo marco financiero plurianual de la UE, que debe entrar en vigor en 2021 para los siguientes siete ejercicios.

May, por su parte, advirtió a los euroescépticos de su partido de que el Brexit duro que defienden no es una posibilidad que esté sobre la mesa, dado que el Parlamento ha votado en diversas ocasiones en contra de esa vía. Las únicas opciones viables son, por lo tanto, aprobar finalmente un acuerdo, para lo cual necesitará el apoyo de los laboristas, o bien que el proceso de salida de la UE se acabe frustrando.


Los laboristas han reprochado a May en los últimos días que no parece dispuesta a mover sus líneas rojas para acercar posturas, aunque el Ejecutivo ha recalcado que afronta el diálogo con mentalidad abierta y con voluntad de hacer concesiones.

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