jueves 18.07.2019

May afronta la votación del Brexit entre presiones para obtener concesiones de la UE

Aseguran que la mandataria quiere emular a Margaret Thatcher al viajar a Bruselas para exigir un mejor acuerdo

Varias personas partidarias de la salida del Reino Unido de la UE se manifiestan en Londres | ANDY RAIN (efe)
Varias personas partidarias de la salida del Reino Unido de la UE se manifiestan en Londres | ANDY RAIN (efe)

La campaña de Theresa May para que los diputados apoyen el acuerdo del Brexit entró ayer en la recta final, entre conjeturas de un retraso de la votación o de un viaje de la primera ministra a Bruselas para obtener concesiones.

May afronta una anunciada derrota mañana, cuando la Cámara de los Comunes vote el acuerdo del Brexit que ha negociado con la UE, pero que ha generado un amplio rechazo entre los parlamentarios a causa de la polémica “salvaguarda”, pensada para evitar una frontera física entre Irlanda e Irlanda del Norte.


El exministro de Exteriores Boris Johnson, uno de los favoritos para sustituir a May en caso de un proceso interno contra ella, dijo ayer que el acuerdo del Brexit puede ser utilizado por la UE para “chantajear” al Reino Unido durante las futuras negociaciones acerca de la relación comercial y de seguridad que tendrán ambas partes. Johnson afirmó que el pacto puede ser aprobado en los Comunes si se retira la “garantía” –”backstop”–, algo que calificó de “relativamente fácil” de lograr.

“El problema principal con este arreglo de salvaguarda es que le da el poder a Bruselas y a todos los otros miembros de la UE a efectivamente chantajearnos para obtener lo que ellos quieran de la futura negociación comercial. Es una posición negociadora diabólica”, opinó.


Esa salvaguarda prevé que el Reino Unido permanezca en la unión aduanera y que Irlanda del Norte también esté alineada con ciertas normas del mercado único, salvo que Londres y Bruselas presenten una solución alternativa para la frontera o hasta que establezcan una nueva relación comercial entre ambas partes.


Ante las conjeturas de un posible retraso del voto, la residencia oficial de Downing Street informó ayer de que May no tiene intención de postergarlo al insistir: “El voto sigue adelante”.


El dominical “The Sunday Times” asegura que May tiene intención de emular a la exprimera ministra conservadora Margaret Thatcher al viajar a Bruselas para exigir un mejor acuerdo del Brexit, en un intento por evitar la caída de su Gobierno.


Los ministros más cercanos a May le han hecho saber que necesita repetir el famoso “momento del bolso”, en alusión a la dureza de Thatcher –en el poder entre 1979 y 1990– en sus negociaciones con la Unión Europea, de la que consiguió en los pasados años ochenta el “cheque británico”, una devolución del aporte británico por considerar que el presupuesto comunitario era desventajoso para su país.


Mientras, seguidores del eurófobo Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) y simpatizantes laboristas marcharon ayer por separado por el centro de Londres. La manifestación denominada “La traición del Brexit”, organizada por el UKIP y presidida por el activista de extrema derecha Tommy Robinson, tuvo lugar en la plaza del Parlamento.

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