martes 22/9/20

Los manifestantes bosnios reclaman un nuevo futuro y más lucha contra la corrupción

Los manifestantes de Tuzla, la ciudad de Bosnia desde donde se inició esta semana la violenta ola de protestas sociales, pidieron ayer una “revolución política” y “un nuevo futuro” centrado en la lucha contra la corrupción política y la solución de los problemas de los ciudadanos.

Varios coches calcinados, junto a la sede de la Presidencia bosnia        efe
Varios coches calcinados, junto a la sede de la Presidencia bosnia efe

Los manifestantes de Tuzla, la ciudad de Bosnia desde donde se inició esta semana la violenta ola de protestas sociales, pidieron ayer una “revolución política” y “un nuevo futuro” centrado en la lucha contra la corrupción política y la solución de los problemas de los ciudadanos.
“El comportamiento de las autoridades ha llevado a que escalen la ira y la rabia”, destacaron los manifestantes en un mensaje divulgado ayer en diferentes redes sociales.
Celebran la dimisión del Gobierno del cantón de Tuzla como una condición previa para la solución de los problemas, y pidieron el mantenimiento del orden público y la paz para que se evite cualquier intento de criminalizar y manipular las protestas.
En un catálogo de seis puntos, exigen, entre otras cosas, que se establezca un “Gobierno técnico, formado por personas profesionales, no afiliadas en partidos políticos y no comprometidas, que lleven el cantón de Tuzla hasta las elecciones de 2014”.
Sarajevo y otras ciudades bosnias se despertaron ayer en calma tras la violenta jornada del viernes, mientras que las autoridades estaban evaluando los daños materiales sufridos.
Una ola de protestas sociales, las peores desde el fin de la guerra bosnia en 1995, sacudieron el viernes a una treintena de ciudades de Bosnia-Herzegovina, país balcánico que pasa por una profunda crisis institucional y económica. De acuerdo al recuento más reciente, al menos 200 personas resultaron heridas –solo en Sarajevo unas 120– y decenas fueron detenidas en una jornada que incluyó el ataque e incendio de la sede de la Presidencia bosnia, el Archivo Municipal de Sarajevo y otras dependencias de la Administración cantonal en varias ciudades.
Decenas de miles de personas salieron enfurecidos a las calles y se enfrentaron a la Policía –que usó gases lacrimógenos– para expresar su malestar contra la pobreza y la corrupción política en un país que sigue dividido desde la guerra que padeció hace 20 años.

insatisfacción
En declaraciones emitidas ayer por la emisora austríaca ORF, el alto representante de la comunidad internacional en Bosnia, Valetin Inzko, destacó que las protestas tienen como trasfondo “la situación social de muchos y la riqueza de unos pocos”. La gente “está insatisfecha con la Administración, con sus 150 ministros y 14 jefes de Gobierno”, señaló el diplomático austríaco, que cuenta con poderes especiales en Bosnia. Inzko expresó asimismo su esperanza de que las protestas de esta semana “sean un punto de inflexión radical” para Bosnia, donde entre 1992 y 1995 se vivió la peor de la guerras en la antigua Yugoslavia, con más de 100.000 muertos.
Insko advirtió de que si la situación empeora, la UE estudiará el envío de más tropas para garantizar la estabilidad en el país.
“Analizaremos la situación el martes en un comité internacional. Si la situación empeora, vamos a tener que pensar tal vez en tropas de la Unión Europea. Pero todavía no”, aseguró.
Unos 800 soldados europeos se encuentran estacionados en Bosnia Herzegovina en estos momentos para ayudar a garantizar estabilidad en este país balcánico, uno de los más pobres de Europa.

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