miércoles 18.09.2019

Los laboristas británicos abogan por abrir un debate sobre la inmigración

El líder laborista Jeremy Corbyn pidió ayer la apertura de un debate “abierto y honesto” sobre la inmigración, que reconoció como un tema absolutamente instrumental a la hora de decidir el resultado el referéndum del pasado jueves.

El líder laborista Jeremy Corbyn habla sobre la inmigración, en Londres	Neil Hall
El líder laborista Jeremy Corbyn habla sobre la inmigración, en Londres Neil Hall

El líder laborista Jeremy Corbyn pidió ayer la apertura de un debate “abierto y honesto” sobre la inmigración, que reconoció como un tema absolutamente instrumental a la hora de decidir el resultado el referéndum del pasado jueves, que concluyó con la victoria de los partidarios de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
“No podemos esquivar esta cuestión”, declaró Corbyn, quien en ningún momento manifestó la más mínima intención de dimitir, como se especuló en los momentos previos a su comparecencia de ayer.
“Tenemos que comenzar un debate abierto y honesto porque está muy claro que la inmigración ha jugado un papel central en la campaña. No me da miedo hablar de ello, y creo que la inmigración ha enriquecido al país, pero también entiendo que los cambios rápidos pueden provocar tensión en las comunidades”, añadió el laborista.
Para Corbyn “tenemos que avanzar más allá en el debate que a veces hemos temido no debemos acusar a la gente de ser ‘inglesitos’ o racistas por plantear la cuestión”, añadió. Así, reprochó que la campaña a favor del Brexit no ha planteado ningún tipo de alternativa a la política de libertad de movimiento de trabajadores en la UE.
“La política comercial, económica y migratoria tiene que cambiar tras este referéndum, pero no podemos dejarla a quienes son como Boris Johnson, Nigel Farage y Michael Gove”, apostilló. En un acto posterior por los derechos de los homosexuales en Londres, una persona culpó a Corbyn del resultado del referéndum: “Es culpa tuya, Jeremy. ¿Cuándo vas a dimitir? Tengo un amigo polaco que está llorando porque tú no has podido conseguir el voto en Gales, el Norte y en la campiña”, regiones tradicionales de apoyo al laborismo, le increpó. Corbyn respondió que hizo “todo lo que pudo”.
El viernes, Corbyn llamó a “superar las divisiones” causadas por la campaña para el referéndum y defendió que su formación es “la mejor situada para volver a unir al país” tras la próxima salida del primer ministro, el conservador David Cameron.
Como “primera tarea” tras la confirmación del Brexit, Corbyn fijó “superar las divisiones”, que se han hecho patentes incluso en el seno de su propia formación. “Los políticos de todos los partidos deberían escuchar y respetar el voto”, dijo el líder laborista.
“Millones de votantes han rechazado una clase política que les ha dejado atrás. Las comunidades que han sido más golpeadas por los recortes y el fracaso económico del Gobierno han votado contra el statu quo”, dijo.
Por otro lado, la alcaldesa de Calais, Natacha Bouchart, advirtió de que la salida del Reino Unido de la UE implica que las autoridades británicas tendrían que recibir a los miles de refugiados que permanecen en los campamentos de la ciudad francesa, aunque posteriormente las autoridades de París indicaron que el acuerdo bilateral fronterizo entre ambos países, el Acuerdo Le Toucquet, y que rige precisamente la gestión de los inmigrantes, permanecerá inalterado.
“Los británicos deben vivir con las consecuencias de sus decisión”, declaró Bouchart, quien estimó que “Francia se encuentra ahora en una posición negociadora lo suficientemente fuerte” como para conseguir ese objetivo. A las palabras de Bouchart se sumaron las del exministro y líder conservador de la región de Hauts-de-France (que incluye a Calais), Xavier Bertrand, quien el viernes por la noche tuiteó que “Los ingleses querían recuperar su libertad, ahora tienen que recuperar su frontera. Pido al presidente francés, François Hollande, que denuncie los acuerdos de Le Toucquet”. El Gobierno francés se apresuró a desmentir cualquier alteración del acuerdo bilateral que, recordaron, no está sujeto a la normativa de la UE.
“Seamos serios”, declaró el ministro de Exteriores galo, Jean Marc Ayrault, poco después de que el portavoz del Gobierno, Stephane Le Foll, descartara completamente cualquier modificación de los acuerdos. “La salida del Reino Unido de la UE no alterará los tratados bilaterales que tenemos con ellos”, dijo.

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