viernes 25/9/20

La Policía tunecina se enfrenta con los manifestantes durante el funeral del opositor asesinado

El multitudinario entierro del político opositor tunecino Chukri Bel Aid, asesinado el pasado miércoles, se convirtió ayer en la capital y en numerosas ciudades de Túnez en un clamor popular contra la violencia política y el Gobierno de transición, encabezado por el partido islamista Al Nahda.

varios vehículos son incendiados a la entrada del cementerio de la capital tunecina	efe
varios vehículos son incendiados a la entrada del cementerio de la capital tunecina efe

El multitudinario entierro del político opositor tunecino Chukri Bel Aid, asesinado el pasado miércoles, se convirtió ayer en la capital y en numerosas ciudades de Túnez en un clamor popular contra la violencia política y el Gobierno de transición, encabezado por el partido islamista Al Nahda.

Desde primeras horas, miles de personas se acercaron al Centro Cultural del barrio de Yebel Yulud, de donde salió el féretro de Bel Aid y siguieron el cortejo hasta el cementerio de El Yelez.

A pesar de la lluvia y de los gases lacrimógenos que a la entrada del cementerio disparaban las fuerzas antidisturbios contra grupos de jóvenes que quemaron varios vehículos, la multitud permaneció esperando a Chukri Bel Aid, para darle el último adiós mientras entonaban el himno nacional de Túnez y pedían la caída del Ejecutivo.

“El pueblo quiere la caída del régimen”, “Queremos pan, queremos agua, no queremos a Rachid Ganuchi”, líder de Al Nahda, o “Ganuchi, asesino”, fueron algunos de los gritos repetidos en el sepelio.

Según unas declaraciones del portavoz del Ministerio de Interior, Jaled Trush a la televisión estatal, la Policía se vio obligada a actuar contra un “grupo de violentos que han intentado atacar varios vehículos y comercios”.

El principal sindicato del país, la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT), y los partidos de la oposición convocaron hoy una jornada de huelga general coincidiendo con el entierro de Bel Aid.

Estas agrupaciones responsabilizan al Ejecutivo y a Al Nahda de la violencia política, cuya última víctima ha sido Bel Aid, líder del Partido de los Patriotas Demócratas Unificado y coordinador de la plataforma de izquierda Frente Popular.

Bancos, comercios, supermercados, bares y restaurantes cerraron sus puertas en respuesta a la convocatoria de huelga general, en una jornada en la que también destacó el silencio de los representantes del gobierno, que no han hecho declaraciones públicas ni han estado presentes en la ceremonia.

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