Decenas de personas mueren tras el derrumbe de un puente en Génova

Al menos 25 personas fallecieron ayer como consecuencia del derrumbe del tramo de un puente en la ciudad italiana de Génova (noroeste), un suceso que ha generado en el país un debate sobre el estado de las infraestructuras.

Al menos 25 personas fallecieron ayer como consecuencia del derrumbe del tramo de un puente en la ciudad italiana de Génova (noroeste), un suceso que ha generado en el país un debate sobre el estado de las infraestructuras.
El balance de muertos es provisional y al cierre de esta edición había cierta discrepancia en cuanto a la cifra de víctimas.
El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, dijo a los medios de comunicación desde la isla de Sicilia, donde se encuentra, que había una treintena de muertos. Sin embargo, el director operativo de Protección Civil de Italia, Luigi D’Angelo, señaló que eran una veintena.
Las autoridades de la región de Liguria, a la que pertenece Génova, informaron de que la cifra oficial de muertos era de veinticinco D’Angelo confirmó que había además 16 heridos, diez de ellos en estado grave, y todos estaban siendo atendidos en diversos hospitales de la zona.
Las autoridades de Liguria también indicaron que habían sido desalojadas 432 personas de once edificios cercanos a la zona del derrumbe, como medida de prevención para evitar riesgos derivados de posibles desplomes.
El suceso ocurrió en torno a las 12.00 locales, cuando un tramo del puente Morandi, de un kilómetro de longitud y una altura de 90 metros, se vino abajo, sepultando bajo los escombros a varios vehículos.

Causas
Inicialmente se apuntó a las fuertes lluvias como la causa del incidente, aunque momentos después la compañía encargada de la gestión y manutención de la autopista, que es Autoestrade per l’Italia, filial de Atlantia, informó en un comunicado de que estaba trabajando para asegurar el pavimento del viaducto.
La concesionaria subrayó que “tal y como estaba previsto, se había instalado un puente grúa para permitir el desarrollo de actividades de mantenimiento” y que “los trabajos y el estado del puente estaban sujetos a la constante observación” por parte de las autoridades locales. Se ha iniciado entonces un debate en el país sobre el estado de las carreteras, y el Gobierno italiano ha asegurado que exigirá responsabilidades.
Pero ayer la prioridad era sacar a las personas que aún pudiesen estar vivas y atrapadas bajo los escombros, y por eso en el área se encontraban unos 1.000 agentes, entre Policía Estatal, Municipal, equipos de Bomberos, Protección Civil y personal sanitario.
En la zona también estaban siendo atendidas las familias de las víctimas, que recibieron asistencia psicológica, detalló el coordinador del Departamento de Emergencias, Angelo Gratarola.
Las causas del derrumbe aún se desconocen y serán esclarecidas en una investigación de la Fiscalía de Génova, dijo el fiscal de esta ciudad italiana, Francesco Cozzi.

Responsabilidades
De momento, el Gobierno italiano, formado por los antisistema del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, señaló que trabajará para que los culpables asuman responsabilidades.
“Como italiano haré todo lo que esté en mi mano para tener nombres y apellidos de los responsables pasados y presentes porque es inaceptable que en Italia se muera así”, dijo Salvini.
También el ministro de Infraestructuras, Danilo Toninelli, reflexionó que “todos los responsables pagarán” y también reiteró que quien gestionaba la manutención de esa autopista es Austostrade per l’Italia.
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, se trasladó a Génova para visitar la zona de siniestro y reunirse con las autoridades locales en la sede de la Delegación del Gobierno.
El puente fue construido en la década de 1960 y une la autopista A10, que llega desde la frontera de Francia, con la A7 hacia Milán (norte). El viaducto transcurre sobre una zona urbana en la que hay centros comerciales, edificios residenciales y áreas industriales.
Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España no tenía constancia al cierre de esta edición de que hubiese ningún español entre las víctimas del derrumbe del puente.
Sin embargo, Pedro Barthe, un asturiano que se aprestaba a atravesar en coche el puente, declaró: “Nos hemos librado de milagro”.
Barthe aseguró que, tanto él como su primo, con el que viajaba, se libraron “de milagro” de verse afectados por el hundimiento y que quedaron bloqueados a menos de un kilómetro del punto de colapso.
Barthe, que iba camino del aeropuerto, afirmó que han “vuelto a nacer”, por la proximidad de su vehículo al punto del siniestro, que provocó la caída al vacío de decenas de coches y camiones. Explicó que tras el derrumbe la situación era “muy caótica”. l