Sábado 23.03.2019

Crece la tensión entre China y Taiwán tras retomar Xi la intención de una “reunificación”

El presidente asiático pretende que el proceso sea “pacífico” aunque  se reserva el uso de la fuerza.

 

El presidente chino Xi Jinping | MARK SCHIEFELBEIN (efe)
El presidente chino Xi Jinping | MARK SCHIEFELBEIN (efe)

El presidente chino, Xi Jinping, ha retomado el discurso de “una sola China” y ha instado a los taiwaneses a aceptar que “deben y serán” reunificados en una nación. “Un país con dos sistemas”, puntualizó. Aunque la isla de Taiwán es autónoma e independiente de facto, nunca ha declarado oficialmente su independencia.


No obstante, la presidenta de la isla, Tsai Ing Wen no tardó en rechazar el discurso de Xi y dejó claro que nunca aceptará el llamado “Consenso de 1992” y que reconoce el principio de una sola China, aunque deja una interpretación abierta sobre lo que eso significa.


Según la presidenta taiwanesa, el discurso de Xi aclara el hecho de que Pekín define el consenso como la aplicación a Taiwán del principio “un país, dos sistemas”, que es cómo los territorios de Hong Kong y Macao volvieron a soberanía china tras el fin de la era colonial. “Taiwán nunca aceptará un país, dos sistemas. La mayoría de los taiwaneses se oponen firmemente a ello y esto es el Consenso de Taiwán”, sostuvo Tsai en rueda de prensa, según la agencia DPA.
Para Pekín se trata de una provincia disidente y las palabras del dirigente chino están en línea con la política de reunificación que ha propugnado a lo largo de su mandato. En este sentido, Xi dijo que aunque China se reserva el derecho de hacer uso de la fuerza para obtener el control de Taiwán, intentará conseguir una “reunificación pacífica” con la isla, que según afirmó, “tiene un futuro muy brillante” bajo el mandato del gigante asiático.

“Todas las medidas posibles”
“No prometemos renunciar al uso de la fuerza y nos reservaremos esa opción para poder hacer uso de todas las medidas posibles”, añadió. El presidente apuntó que dicha fuerza iría dirigida a aquellas potencias extranjeras que buscasen interferir en el proceso y en las minorías independentistas de Taiwán y sus actividades.

El presidente sostuvo que China y Taiwán eran parte de la misma familia y que la independencia de la isla era “una corriente adversa de la historia y un callejón sin salida”. Los taiwaneses “deben entender que la independencia solo traerá dificultades”, aseveró Xi, al tiempo que agregó que Pekín nunca tolerará ninguna forma de actividad que promueva la independencia de Taiwán.

En cambio, la unificación es “un requisito inevitable para el gran rejuvenecimiento del pueblo chino”, argumentó el mandatario del gigante asiático. Además, para Xi, la injerencia de potencias extranjeras en las relaciones con Taiwán es “intolerable” y corresponden únicamente a “la política interna de China”. El presidente chino se propuso, así, como meta personal resolver lo que dentro del Partido Comunista de China denominan como la “cuestión de Taiwán”. En un discurso con motivo del 40 aniversario de la puesta en marcha de una serie de políticas clave para Taiwán afirmó que “la inmensa mayoría de la población en Taiwán es consciente de que la independencia de la isla sería un grave desastre”.

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