lunes 18/1/21

La coalición árabe ataca el casco viejo de la capital de Yemen y provoca al menos cinco muertos

Al menos cinco civiles fallecieron y tres casas se derrumbaron ayer tras varios ataques de la coalición árabe, liderada por Arabia Saudí, contra una zona residencial del casco viejo de la capital yemení, Saná.
 

Buscan supervivientes entre los restos de los edificios destrozados en el casco histórico de Saná                     efe
Buscan supervivientes entre los restos de los edificios destrozados en el casco histórico de Saná efe

Al menos cinco civiles fallecieron y tres casas se derrumbaron ayer tras varios ataques de la coalición árabe, liderada por Arabia Saudí, contra una zona residencial del casco viejo de la capital yemení, Saná.
La zona vieja de Saná cuenta con 6.500 casas que remontan al siglo XI d.C y está en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Varios testigos dijeron que las tres casas contaban con cinco plantas y estaban situadas en el barrio de Al Qasimi, el centro histórico de la ciudad, y advirtieron de que los edificios quedaron totalmente derrumbados. Dos de los habitantes de las casas se encontraban ayer en paradero desconocido. Hasah al Shamsi, testigo del suceso, agregó que los escombros de las tres casas estaban esparcidos y los equipos de rescate estaban buscando supervivientes entre los restos de los edificios.
Es la primera vez que se producen ataques contra casas del casco viejo de Saná por parte de la aviación de la coalición árabe, desde que comenzó el pasado 26 de marzo a atacar posiciones de los combatientes del movimiento chií de los hutíes y los aliados del expresidente Ali Abdulá Saleh en Yemen.
Por su parte, la Unesco condenó la destrucción de edificios históricos de la ciudad vieja de Saná. “Estoy profundamente consternada por la pérdida de vidas humanas y los daños infligidos a una de las joyas más antiguas del paisaje urbano islámico. Me entristece ver esas magníficas casas de varios pisos y sus jardines reducidos a escombros”, dijo la directora general de la Unesco, Irina Bokova.
Para la máxima responsable de la Unesco, la destrucción de ese enclave arquitectónico “solo conseguirá exacerbar una situación humanitaria de por sí difícil”. “Reitero mi llamamiento a todas las partes para que protejan el patrimonio cultural de Yemen. Este patrimonio encarna el alma del pueblo yemení, es un símbolo de su historia y su conocimiento milenarios y pertenece a toda la humanidad”, agregó Bokova.
Saná ha estado habitada desde hace más de 2.500 años y es “testimonio de la riqueza y la belleza de la civilización islámica”, recordó la Unesco.

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