Viernes 14.12.2018

Bruselas se muestra más optimista ante el Brexit mientras May sigue bajo la presión de su partido

Mientras el negociador jefe de la Unión Europea, Michelle Barnier, se mostró esta semana más optimista de cara a conseguir un acuerdo con el Reino Unido sobre el Brexit, la primera ministra británica, Theresa May

Mientras el negociador jefe de la Unión Europea, Michelle Barnier, se mostró esta semana más optimista de cara a conseguir un acuerdo con el Reino Unido sobre el Brexit, la primera ministra británica, Theresa May, sigue sometida a una enorme presión, no solo por los críticos más euroescépticos de su partido, sino por sus socios de Gobierno, que amenazaron con romper la coalición si esta cede ante Bruselas.
Barnier destacó este miércoles que prácticamente el 85 por ciento del acuerdo de salida está consensuado, pero el escollo de la frontera en Irlanda sigue siendo el punto más complicado y en el que no aproximan posturas.
Además, la presión sobre May es aún mayor después de que el DUP haya vuelto a ponerla contra las cuerdas y haya recortado más las opciones para alcanzar un acuerdo con la Unión Europea.
Por si fuera poco para la actuar premier británica, el ex primer ministro Tony Blair defendió ayer que el Gobierno debería convocar un referéndum para permitir a los ciudadanos elegir entre que no haya acuerdo sobre el Brexit y permanecer en una Unión Europea reformada.

Parálisis en el Parlamento
El antiguo primer ministro reconoció que no espera que May sea capaz de sacar adelante en el Parlamento un acuerdo, así que se debería ofrecer a los ciudadanos una nueva votación. “Realmente es difícil, las alternativas son todas malas porque si hay una parálisis en el Parlamento es lo que abre la posibilidad de volver al pueblo”, dijo. Asimismo, indicó que él aconsejaría a los diputados del Partido Laborista que rechacen el acuerdo de salida que está intentando cerrar la primera ministra con Bruselas.
Si May consigue llegar a un acuerdo, tendrá que conseguir a continuación el apoyo del Parlamento, muy dividido y en el que algunos conservadores están dispuestos a votar en contra.
En una semana decisiva de cara a las negociaciones para la salida del Reino Unido del bloque comunitario, la premier británica convocó para hoy a sus ministros, que también están divididos.
Faltan seis meses para la fecha prevista de salida, y aunque ya nadie oculta que esta podría extenderse más allá del 29 de marzo, lo cierto es que el tiempo corre en contra y May necesita al menos que sus ministros apoyen su enfoque. Desde Bruselas aseguraron que trabajan “día y noche” para tratar de alcanzar un consenso antes de la cumbre de líderes del próximo miércoles.
Mientras, el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, advirtió ayer de que su formación “no puede apoyar” el plan de May para el Brexit. Corbyn dijo que su formación juzgará el eventual acuerdo al que lleguen Londres y Bruselas en función de diversas exigencias, incluida la de que el Reino Unido se asegure los “mismos beneficios exactos” del mercado único comunitario. l

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