sábado 5/12/20

Bruselas busca un acuerdo con J&J para asegurarse 200 millones de dosis de la vacuna

La Comisión Europea quiere cerrar un pacto con la farmacéutica para ser un comprador preferente
La Comisión Europea (CE) anunció ayer que ha concluido unas “conversaciones exploratorias” con la farmacéutica estadounidense Johnson&Johnson (J&J) para adquirir un mínimo de 200 millones de dosis de una potencial futura vacuna contra el Covid-19 y abrir la posibilidad de comprar 200 millones adicionales. 

El objetivo de estas conversaciones, que Bruselas mantiene en paralelo también con otros fabricantes, es cerrar un acuerdo de compra anticipada que se financiaría con el instrumento de ayuda de emergencia europeo y permitiría al club comunitario garantizarse el derecho a esas dosis de la vacuna cuando esté preparada. 

“El contrato previsto con Johnson & Johnson daría la posibilidad de que todos los Estados miembros adquieran la vacuna y de donar a países con recursos bajos o intermedios, o redirigirla a otros países del Espacio Económico Europeo”, explicó la Comisión en un comunicado. 

“Anticipamos que, una vez una vacuna haya demostrado ser segura y efectiva contra el coronavirus la Comisión tendría un marco contractual en marcha para una compra inicial de 200 millones de dosis (...) y podría comprar 200 millones adicionales”, añadió. 

Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, “las vidas de nuestros ciudadanos y nuestras economías necesitan una vacuna segura y efectiva contra el coronavirus. Las conversaciones de hoy nos acercan a lograr este objetivo”. 

México será un país productor
En la carrera por conseguir una vacuna contra el Covid-19, ayer se conoció que la industria mexicana podría iniciar la producción de una vacuna en el primer trimestre de 2021 tras el acuerdo de su Gobierno y el de Argentina con AstraZeneca, la Universidad de Oxford y la Fundación Carlos Slim.

La sustancia activa se desarrollará en Argentina para después enviarse a México, donde concluirá su manufactura y posterior distribución a Latinoamérica, expuso ayer Sylvia Varela, presidenta de AstraZeneca México, en la rueda de prensa diaria de Palacio Nacional.

“Puesto que la manufactura es en México y puesto que parte del fondeo de riesgo está viniendo de México, pues México está teniendo la oportunidad de tener una voz preponderante dentro de la prioridad en las dosis que estaremos entregando”, afirmó la directiva.

El acuerdo de producción de México se divulga un día después del anuncio del presidente de Argentina, Alberto Fernández, con el que estos Gobiernos, empresas e instituciones buscan el acceso prioritario de Latinoamérica, el actual foco rojo de Covid-19.

Con la ayuda de la Fundación Carlos Slim, del magnate mexicano del mismo nombre, habrá una producción inicial de entre 150 millones y 250 millones de dosis, una cifra que podría elevarse a 400 millones con el apoyo de otros Gobiernos de la región, detalló Varela.

Defensa de la Sputnik V
Por su parte, los desarrolladores de la Spútk V, la vacuna rusa contra el Covid-19, que recibió esta semana el visto bueno de las autoridades de este país, defendieron ayer la eficacia y seguridad del fármaco ante el recelo provocado por la noticia sobre su aprobación. 
“Si después de la aparición de la vacuna rusa, particulares y empresas enteras pierden muchos millones de dólares, ¿cuál es la reacción que ustedes esperaban? Yo creo que la que se produce ahora es absolutamente normal”, dijo Alexandr Gintzburg, director del Centro Gamaleya, donde fue desarrollada la vacuna. 

En unas declaraciones a la televisión pública rusa, el científico afirmó que el remedio ruso es “completamente seguro” y fue registrado de conformidad con todas las leyes locales. 

Las críticas que se suceden en el extranjero tras el anuncio ruso, según Ginzburg, se deben a una “lucha por un dinero concreto”. 
“Sería muy ingenuo pensar que la aparición de un producto tan competitivo se iba a recibir con aplausos”, aseveró. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió con cautela la noticia de que Rusia había registrado la primera vacuna del mundo contra el Covid-19 señalando que ésta, como el resto, deberán seguir los trámites de precalificación y revisión del organismo. 
La vacuna rusa no figuraba entre las seis que, según señaló la OMS la semana pasada, estaban más avanzadas.
La Comisión Europea (CE) anunció ayer que ha concluido unas “conversaciones exploratorias” con la farmacéutica estadounidense Johnson&Johnson (J&J) para adquirir un mínimo de 200 millones de dosis de una potencial futura vacuna contra el Covid-19 y abrir la posibilidad de comprar 200 millones adicionales.  El objetivo de estas conversaciones, que Bruselas mantiene en paralelo también con otros fabricantes, es cerrar un acuerdo de compra anticipada que se financiaría con el instrumento de ayuda de emergencia europeo y permitiría al club comunitario garantizarse el derecho a esas dosis de la vacuna cuando esté preparada.  “El contrato previsto con Johnson & Johnson daría la posibilidad de que todos los Estados miembros adquieran la vacuna y de donar a países con recursos bajos o intermedios, o redirigirla a otros países del Espacio Económico Europeo”, explicó la Comisión en un comunicado.  “Anticipamos que, una vez una vacuna haya demostrado ser segura y efectiva contra el coronavirus la Comisión tendría un marco contractual en marcha para una compra inicial de 200 millones de dosis (...) y podría comprar 200 millones adicionales”, añadió.  Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, “las vidas de nuestros ciudadanos y nuestras economías necesitan una vacuna segura y efectiva contra el coronavirus. Las conversaciones de hoy nos acercan a lograr este objetivo”.  México será un país productor En la carrera por conseguir una vacuna contra el Covid-19, ayer se conoció que la industria mexicana podría iniciar la producción de una vacuna en el primer trimestre de 2021 tras el acuerdo de su Gobierno y el de Argentina con AstraZeneca, la Universidad de Oxford y la Fundación Carlos Slim. La sustancia activa se desarrollará en Argentina para después enviarse a México, donde concluirá su manufactura y posterior distribución a Latinoamérica, expuso ayer Sylvia Varela, presidenta de AstraZeneca México, en la rueda de prensa diaria de Palacio Nacional. “Puesto que la manufactura es en México y puesto que parte del fondeo de riesgo está viniendo de México, pues México está teniendo la oportunidad de tener una voz preponderante dentro de la prioridad en las dosis que estaremos entregando”, afirmó la directiva. El acuerdo de producción de México se divulga un día después del anuncio del presidente de Argentina, Alberto Fernández, con el que estos Gobiernos, empresas e instituciones buscan el acceso prioritario de Latinoamérica, el actual foco rojo de Covid-19. Con la ayuda de la Fundación Carlos Slim, del magnate mexicano del mismo nombre, habrá una producción inicial de entre 150 millones y 250 millones de dosis, una cifra que podría elevarse a 400 millones con el apoyo de otros Gobiernos de la región, detalló Varela. Defensa de la Sputnik V Por su parte, los desarrolladores de la Spútk V, la vacuna rusa contra el Covid-19, que recibió esta semana el visto bueno de las autoridades de este país, defendieron ayer la eficacia y seguridad del fármaco ante el recelo provocado por la noticia sobre su aprobación.  “Si después de la aparición de la vacuna rusa, particulares y empresas enteras pierden muchos millones de dólares, ¿cuál es la reacción que ustedes esperaban? Yo creo que la que se produce ahora es absolutamente normal”, dijo Alexandr Gintzburg, director del Centro Gamaleya, donde fue desarrollada la vacuna.  En unas declaraciones a la televisión pública rusa, el científico afirmó que el remedio ruso es “completamente seguro” y fue registrado de conformidad con todas las leyes locales.  Las críticas que se suceden en el extranjero tras el anuncio ruso, según Ginzburg, se deben a una “lucha por un dinero concreto”.  “Sería muy ingenuo pensar que la aparición de un producto tan competitivo se iba a recibir con aplausos”, aseveró.  La Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió con cautela la noticia de que Rusia había registrado la primera vacuna del mundo contra el Covid-19 señalando que ésta, como el resto, deberán seguir los trámites de precalificación y revisión del organismo.  La vacuna rusa no figuraba entre las seis que, según señaló la OMS la semana pasada, estaban más avanzadas.

La Comisión Europea (CE) anunció ayer que ha concluido unas “conversaciones exploratorias” con la farmacéutica estadounidense Johnson&Johnson (J&J) para adquirir un mínimo de 200 millones de dosis de una potencial futura vacuna contra el Covid-19 y abrir la posibilidad de comprar 200 millones adicionales. 

El objetivo de estas conversaciones, que Bruselas mantiene en paralelo también con otros fabricantes, es cerrar un acuerdo de compra anticipada que se financiaría con el instrumento de ayuda de emergencia europeo y permitiría al club comunitario garantizarse el derecho a esas dosis de la vacuna cuando esté preparada. 

“El contrato previsto con Johnson & Johnson daría la posibilidad de que todos los Estados miembros adquieran la vacuna y de donar a países con recursos bajos o intermedios, o redirigirla a otros países del Espacio Económico Europeo”, explicó la Comisión en un comunicado. 

“Anticipamos que, una vez una vacuna haya demostrado ser segura y efectiva contra el coronavirus la Comisión tendría un marco contractual en marcha para una compra inicial de 200 millones de dosis (...) y podría comprar 200 millones adicionales”, añadió. 

Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, “las vidas de nuestros ciudadanos y nuestras economías necesitan una vacuna segura y efectiva contra el coronavirus. Las conversaciones de hoy nos acercan a lograr este objetivo”. 

México será un país productor
En la carrera por conseguir una vacuna contra el Covid-19, ayer se conoció que la industria mexicana podría iniciar la producción de una vacuna en el primer trimestre de 2021 tras el acuerdo de su Gobierno y el de Argentina con AstraZeneca, la Universidad de Oxford y la Fundación Carlos Slim.

La sustancia activa se desarrollará en Argentina para después enviarse a México, donde concluirá su manufactura y posterior distribución a Latinoamérica, expuso ayer Sylvia Varela, presidenta de AstraZeneca México, en la rueda de prensa diaria de Palacio Nacional.

“Puesto que la manufactura es en México y puesto que parte del fondeo de riesgo está viniendo de México, pues México está teniendo la oportunidad de tener una voz preponderante dentro de la prioridad en las dosis que estaremos entregando”, afirmó la directiva.

El acuerdo de producción de México se divulga un día después del anuncio del presidente de Argentina, Alberto Fernández, con el que estos Gobiernos, empresas e instituciones buscan el acceso prioritario de Latinoamérica, el actual foco rojo de Covid-19.

Con la ayuda de la Fundación Carlos Slim, del magnate mexicano del mismo nombre, habrá una producción inicial de entre 150 millones y 250 millones de dosis, una cifra que podría elevarse a 400 millones con el apoyo de otros Gobiernos de la región, detalló Varela.

Defensa de la Sputnik V
Por su parte, los desarrolladores de la Spútk V, la vacuna rusa contra el Covid-19, que recibió esta semana el visto bueno de las autoridades de este país, defendieron ayer la eficacia y seguridad del fármaco ante el recelo provocado por la noticia sobre su aprobación. 
“Si después de la aparición de la vacuna rusa, particulares y empresas enteras pierden muchos millones de dólares, ¿cuál es la reacción que ustedes esperaban? Yo creo que la que se produce ahora es absolutamente normal”, dijo Alexandr Gintzburg, director del Centro Gamaleya, donde fue desarrollada la vacuna. 

En unas declaraciones a la televisión pública rusa, el científico afirmó que el remedio ruso es “completamente seguro” y fue registrado de conformidad con todas las leyes locales. 

Las críticas que se suceden en el extranjero tras el anuncio ruso, según Ginzburg, se deben a una “lucha por un dinero concreto”. 
“Sería muy ingenuo pensar que la aparición de un producto tan competitivo se iba a recibir con aplausos”, aseveró. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió con cautela la noticia de que Rusia había registrado la primera vacuna del mundo contra el Covid-19 señalando que ésta, como el resto, deberán seguir los trámites de precalificación y revisión del organismo. 
La vacuna rusa no figuraba entre las seis que, según señaló la OMS la semana pasada, estaban más avanzadas.

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