domingo 27/9/20

Arias dimite al frente de la CEG por la “constante pelea” en el seno de la patronal

Antón Arias anunció ayer su dimisión como presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), y atribuye el abandono de la patronal sin cumplir uno de sus dos objetivos, el de la reforma estatutaria, a “la constante pelea”

Antón Arias, en la sede de la CEG en Santiago, donde anunció ayer su dimisión | Xoán Rey (efe)
Antón Arias, en la sede de la CEG en Santiago, donde anunció ayer su dimisión | Xoán Rey (efe)

Antón Arias anunció ayer su dimisión como presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), y atribuye el abandono de la patronal sin cumplir uno de sus dos objetivos, el de la reforma estatutaria, a “la constante pelea” en el seno de la institución. Al mismo tiempo, aseguró que pretende que su salida sirva como “catarsis”, de modo que los responsables de la organización hagan una “reflexión” y se impongan los intereses del “conjunto” frente a los “personales”.
Con estas palabras aludió de forma velada –pero evidente– a los presidentes de las confederaciones provinciales de Pontevedra y Ourense, que durante su año al frente de la CEG han mantenido una férrea oposición a su mandato, a juicio de Arias, “incomprensible”.

Proyecto agotado
De hecho, el presidente saliente afirmó que su marcha no tiene “nada que ver” con el comité ejecutivo que se celebró horas antes –al que no asistieron ninguna de las dos provincias mencionadas–, sino que se debe a que considera que su proyecto está “agotado” y “no de la forma” que le hubiera “gustado”. Y es que, según expuso, se marcó como objetivos lograr la viabilidad económica de la patronal, algo que ve conseguido “de una forma fácil”, pero también dotar a la institución de otro marco que genere un modelo diferente, en el que uno de los cuatro presidentes provinciales no pueda impedir que la organización llegue a acuerdos.
Antón Arias habló así de unas mayorías “excesivamente” reforzadas en el funcionamiento interno de la CEG (del 75% de los votos), y explicó que en su labor para cambiar los estatutos llegó a un punto de “confrontación permanente” que impedía la salida adelante de dicho cambio.
Entrando en materia sobre este cambio, censuró que “no se quiso entrar a valorar” el documento de trabajo elaborado, que incorporaba una presidencia rotatoria “a petición de una de las provincias”.
Todavía sobre Pontevedra y Ourense, entiende que tiene “poca naturaleza democrática” que criticasen su mandato por, supuestamente, haber incumplido un pacto para llegar a un candidato de consenso, y sentenció que la asamblea fue la que habló.
En este momento, en el que no quiere ser “un obstáculo” y toma esta decisión “personal”, indicó que se abre un plazo de dos meses para que la junta de vicepresidentes (que se constituirá como gestora) convoque unas nuevas elecciones.
Salió al paso de quien atribuya su dimisión a la pérdida de apoyos, al asegurar que “siguen exactamente igual”, y explicitando que son los de A Coruña, Lugo y “sectoriales”. “Así me lo manifestaron”, subrayó. También rechazó que durante su presidencia la CEG haya perdido socios, y, si bien con su antecesor, Antonio Dieter Moure, admitió que sí disminuyeron, con él, afirmó, incluso hubo “alguna incorporación”.
Por su parte, el presidente de la confederación de empresarios de Pontevedra, Jorge Cebreiros, reprochó a Arias que, tras su marcha, la institución “vuelve a la misma casilla de partida, pero con más dolor y más temores”.

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