sábado 24/10/20

Alemania vuelve a los niveles de contagio de abril y renuncia a “alegrías en masa”

En Múnich se impuso la ley seca en toda la Theresienwiese, el recinto donde se celebra la Oktoberfest
Dos policías patrullan el recinto de la Oktoberfest | LUKAS BARTH-TUTTAS (efe)
Dos policías patrullan el recinto de la Oktoberfest | LUKAS BARTH-TUTTAS (efe)

Alemania volvió a los niveles de contagio del pasado abril, aunque las autoridades consideran que la situación está bajo control, mientras la mayoría de sus ciudadanos se resignan a renunciar por tiempo indefinido a las alegrías en masa.

En las últimas 24 horas se confirmaron 2.297 nuevas infecciones, el nivel máximo desde mediados de abril, según los datos actualizados la pasada madrugada por el Instituto Robert Koch (RKI).

El cómputo de infecciones desde el inicio de la pandemia, en el país de más peso demográfico de la Unión Europea (UE), se sitúa en las 270.000 -de los cuales 239.800 son pacientes recuperados-, con 9.384 víctimas mortales, seis de las cuales se registraron en tan solo  24 horas.

Afrontar la situación

“Nuestro sistema sanitario puede afrontar esta situación”, apuntó, a través de su cuenta en twitter, el ministro de Sanidad, Jens Spahn. En Alemania, país donde ni en los momentos más álgidos hubo confinamiento de la población, no se contemplan restricciones a la vida pública y económica como ocurrió entre marzo y abril. Pero sí a la adopción de medidas de ámbito regional o local.

El repunte es continuado, pero se está lejos del pico de marzo, con más de 6.000 contagios diarios. A mediados de abril se empezó a bajar, para situarse en 300 o 350 diarios.

En julio empezó a notarse el repunte; a mediados de agosto se llegó a los 2.000, coincidiendo con el regreso de las vacaciones.

El factor de reproducción “R” está en ascenso, pero aún en niveles asumibles -1,16 hoy, frente al 1,07 del día anterior. Un valor de 1 implica que un infectado contagia de media a otra persona.

Especialmente afectada por la pandemia está Baviera (sur), con 16 millones de habitantes y un cómputo de 64.395 infecciones y 2.648 fallecidos desde el inicio de la pandemia. Sus autoridades, que en marzo aplicaron las restricciones más severas del país, adoptaron ahora medidas especiales, aunque sin plantearse nuevos cierres.

En Múnich se impuso la ley seca en toda la Theresienwiese, el recinto donde tradicionalmente se celebra la Oktoberfest, la más popular fiesta de la cerveza del mundo, que habría arrancado este sábado, pero cuya celebración se canceló hace ya meses.

Una cerveza en casa

En lugar del multitudinario encuentro, las autoridades llamaron a tomarse la cerveza en casa o alguna de las terrazas que sí están abiertas, pero con aforos reducidos y las debidas medidas.

A las 12.00, hora en que todos los años el alcalde de la ciudad abre el primer barril al grito de “O’zapft is!” –“¡Abierto está!, en dialecto bávaro–, la Theresienwiese estaba prácticamente vacía, salvo algunos picnics, grupos de muniqueses en trajes regionales y policías patrullando.

En Múnich se superó ayer, por primera vez, la marca de las 50 infecciones por 100.000 habitantes en una semana, el nivel a partir del cual el RKI recomienda tomar medidas especiales.

La temporada de la Bundesliga se abrió este viernes con el graderío vacío. Las autoridades habían revocado casi in extremis su decisión de permitir el acceso a 7.500 espectadores.

En Renania del Norte-Westfalia, el “Land” más poblado del país y el que más infecciones ha verificado hasta ahora -un total 64.692-, se decidió asimismo ayer a cancelar las celebraciones del próximo carnaval, el más multitudinario y arraigado del país.

El RKI no es solo competente en la materia de actualizar la estadística de contagios, sino que también establece las llamadas “regiones de riesgo”, a las que el Ministerio de Exteriores desaconseja de forma general los viajes no esenciales.

En marzo, Exteriores recomendaba no viajar a ninguna parte del mundo. En julio se abrió el turismo a toda la UE y conjunto del espacio Schengen, mientras quedaba una lista de zonas de riesgo con unos 130 países o regiones extracomunitarios.

En agosto, la UE volvió a la lista al incluirse un primer país, Luxemburgo. Le siguieron poco después varias comunidades españolas (ahora está incluida toda España), regiones de Rumanía, Bulgaria y territorios de ultramar franceses.

Con la entrada en septiembre la situación en el conjunto de Europa se ha agravado. Ingresaron en la lista amplias zonas de Francia, Bélgica, Holanda, República Checa y Austria –incluidas sus respectivas capitales–, así como de Suiza.

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