viernes 25/9/20

Carballo y Coristanco fueron agraciados con tres décimos del Segundo premio

La suerte volvió un año más a la Costa da Morte para dejar un buen pellizco de los grandes premios del tradicional sorteo navideño, donde recayeron el segundo premio, en Carballo y Coristanco, y uno de los quintos premios, en este caso en Cee.

Carballo y Coristanco fueron agraciados con tres décimos 
del Segundo premio

La suerte volvió un año más a la Costa da Morte para dejar un buen pellizco de los grandes premios del tradicional sorteo navideño, donde recayeron el segundo premio, en Carballo y Coristanco, y uno de los quintos premios, en este caso en Cee.
En Carballo la fortuna sonrió al negocio mixto situado en la céntrica calle Gran Vía regentado por José Antonio Padín y Esther Barca y que trabaja únicamente con venta por terminal, donde vendieron un décimo del número 04536 agraciado con el segundo premio y al que le corresponde 125.000 euros.
En cuanto a la identidad de la persona afortunada, los loteros señalaron que con toda probabilidad se trata de una vecina de Carballo y residente también en la localidad de unos 40 años, que llamó minutos más tarde al establecimiento para corroborar y agradecer el premio y cuyo boleto adquirió a finales del noviembre, como señaló Esther Barca, creyendo recordar que fue un día que ya estaban para echar el cierre y que la mujer entró en el establecimiento para hacerse con un décimo, decantándose por el 04536 porque le sonaba que era un número al que solía jugar su padre, ya fallecido.
“Es una alegría como si nos tocara a nosotros” señaló Padín, mientras que su mujer se mostraba todavía muy emocionada tras una noche con mucha inquietud, “como si tuviese una corazonada”, y contenta por haber repartido este importante premio, cuya noticia la cogió fuera del local haciendo un recado en una relojería próxima, donde se enteró al escuchar la voz de su marido en la radio. El local ya repartió un cuarto premio hace dos años.
Otro de los tres décimos del segundo premio fue a parar al bar A Pataca de la calle do Muíño de Coristanco. En este caso, el ganador es un cliente del local, Ramón Lorenzo, de 77 años; un jubilado carballés (de Sísamo) afincado y casado en la parroquia coristanquesa de San Paio desde hace muchos años.
Ramón acudió ayer al bar acompañado por sus dos nietos para dar la buena noticia y compartir su alegría festejando con todos los clientes presentes en el bar invitando a una ronda. Muy tranquilo, explicó que se enteró de que el segundo premio había tocado en Coristanco cuando estaba en Carballo y sospechó que tenía posibilidades de ser el agraciados ya que en el municipio solo hay dos puntos de venta de lotería. Aunque tenía el décimo consigo, no lo revisó hasta llegar a casa. “Se fose máis cantidade non o facía público”, explicaba Ramón que como anécdota contaba en el bar que el número que le vendió Mari Carmen Barca, la responsable de A Pataca, no es el que tenía en mente. Su intención era comprar el 39536, pero no estaba disponible en la máquina, solo los tres últimos números. El dinero irá “para tapar os buratos e axudar aos fillos – los dos que tiene– e aos netos”.
En el establecimiento Casa Lino de A Canosa, en la parroquia carballesa de Rus, cayó el otro décimo del segundo premio, también vendido por máquina. Aunque no sabían quién era el afortunado, lo celebraron con media docena de clientes. El bar-estanco es un histórico de la zona. Son más de 60 años de historia, contaba Jesusa Torres Vázquez, que lo regenta junto a su marido, José Manuel Pena.
Evidentemente nerviosa y emocionada, Torres se enteró de que había vendido un décimo del segundo premio porque empezó a recibir llamadas de la prensa. “En principio estaba que no me lo creía. No esperaba que me tocara, nos cogió a todos por sorpresa”, declaraba con alegría mientras repartía cava entre sus clientes, entre los que no figuraba el agraciado –o al menos que lo dijera– pero que no dudaron en brindar por la suerte repartida en el bar. “Eu que viña a comprar unhas cousas e atópome con isto”, indicaba una de las vecinas de la zona, para después felicitar a Jesusa y a su marido.
La suerte también cayó en el hotel La Marina de Cee que repartió un décimo del 19152, uno de los quintos premios.

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