
Tras el éxito de Peperina, inaugurado en enero en la calle Rosalía de Castro, el grupo Mamá Chicó dio este viernes un paso más con la apertura de Peperina Kiosko en el centro comercial Cuatro Caminos. Un concepto pensado para el día a día, con precios muy competitivos y la misma esencia casera que ha convertido a Peperina en un nombre propio de la gastronomía coruñesa.
La carta de Peperina Kiosko se organiza en dos ejes: platos rápidos de inspiración argentina y pasta fresca con salsas caseras. Entre los llamados Caprichos Porteños se encuentran la empanada argentina, el hojaldre de calabaza y pesto, la fainá y las porciones de pizza argentina, además de una selección de dulces caseros.
La sección de pasta fresca permite elegir entre clásicos como espaghettoni, pappardelle, bucatini, rigatoni o ñoquis de patata, y pastas rellenas como los sorrentinos de jamón y mozzarella, los de ricota, espinaca y nuez, el raviolón de pera y gorgonzola o los de calabaza asada.
Las salsas no se quedan atrás:
• El tuco de Paola: tomate y albahaca.
• Pesto a la Peperina: albahaca, parmigiano, AOVE y nueces.
• La favorita de Chicó: tomates asados triturados con albahaca, parmigiano y queso crema.
• Un clásico de Pipo: tuco de la casa con pesto artesanal.
Todo ello a precios muy accesibles: la lasaña de ricota y espinaca cuesta 4,90 €, las pastas clásicas 5,90 € y las rellenas 7,90 €, siempre con salsa incluida.
El propietario de Peperina, Martín Presumido, explica que este nuevo formato responde a un modelo pensado para llegar a todo tipo de públicos. “Peperina tiene dos vertientes: la de restaurante y la de kiosko o tienda pequeña. Es un modelo que se adapta a cada ciudad. Pero la verdadera intención es crear un negocio que reemplace la cocina de tu casa: con un precio lo suficientemente agresivo para que no te plantees encender la hornalla”, señala.
Presumido insiste en que el gran valor diferencial de Peperina Kiosko está en el precio, sin renunciar a lo casero. “Una pasta fresca con salsa aquí cuesta 5,90 euros. En otros locales similares no baja de 9,90 o incluso 12,90. La diferencia está ahí. Y no hablamos de un producto industrial: todo es casero. Un tuco, por ejemplo, me lleva casi cuatro horas elaborarlo. Aquí no se abre una lata de tomate y listo”, recalca.

Dos espacios en Cuatro Caminos
Peperina Kiosko se reparte en dos puntos dentro del centro comercial:
• En la planta baja, un stand de comida al paso con porciones de pizza (1,90 €), empanadas, hojaldres y pequeñas raciones listas para llevar.
• En la primera planta, una barra con bandeja y autoservicio que ofrece una carta más amplia, cercana al 80% de la carta del restaurante ubicado en Rosalía de Castro: pizzas enteras, pastas con más variedad de salsas y platos como la carbonara o el tartufo.
“En Argentina tengo tres fábricas de pasta. Allí la gente la compra al peso como aquí se compra pescado. En España ese modelo no funcionaría, por eso decidí vender la pasta cocinada, pero siempre barata. Creo que este formato tiene un gran potencial de expansión porque ocupa un espacio de mercado que no existe. Es casero, sabroso y a un precio que compite incluso con un menú del día”, asegura.
Peperina Kiosko se presenta como la primera pieza de un modelo con vocación de expansión: un concepto flexible, accesible y pensado para acercar la pasta casera a un público más amplio. La inauguración de este viernes no pasó desapercibida: los 100 primeros clientes que se acercaron al kiosko recibieron gratuitamente un plato de pasta fresca, una forma de dar a conocer la propuesta y de mostrar, desde el primer día, la cercanía de la marca con el público coruñés.






















