​El J de Joker, el local que se anticipa a la crisis con menús de bajo coste

La decoración se basa en figuras de superhéroes de Marvel, personajes de Star Wars o de animes

"Antes del fin del mundo, ten la panza llena". Con este eslogan, Jacky, propietario del local "friki" especializado en hamburguesas y cachopos, J de Joker, invita a entrar sus clientes, a los que ofrece menús lowcost, a menos de cuatro euros, para anticiparse a la recesión.


"Tsunamis en Japón, guerras, volcanes y España volviéndose Taooine", reza uno de los carteles del local, situado en la calle Rúa Nova de Abaixo, en Santiago de Compostela. La difícil situación que atraviesa durante los últimos años el país, con el encarecimiento de la cesta de la compra, de la luz y del gas, unida a la pandemia y a la invasión en Ucrania ha provocado que Jacky recuperara una vieja iniciativa que ya comenzó en 2008 tras la crisis financiera: los menús de bajo coste.


"En su momento tuvimos unos de los menús más baratos de toda España, a 1,99 euros", explica a Efe el dueño del local, consciente de los duros momentos que se vivieron hace una década.


El menú que se oferta en J de Joker no llega a los cuatro euros


Ahora, con la pandemia y los efectos de la guerra en Ucrania, Jacky prefiere adelantarse a una posible recesión y ofrecer de nuevo alternativas a la gente que lo esta pasando mal.


"Hemos decidido retomar esta idea porque sabemos que vienen curvas. Nuestros clientes ya nos dejaron caer que les interesaría un menú barato al mediodía y nosotros apostamos por ello", comenta.


Cada día dos propuestas: una a 3,70 y otra a 4,50. Entre los platos: sándwich de tres pisos de pollo y aguacate, pasta carbonara romana, milanesa con patatas y huevo frito, arroz cinco quesos con raxo, entre otros.


Hemos decidido retomar esta idea porque sabemos que vienen curvas


De miércoles a viernes, en horario de mediodía, el J de Joker ofrece dos posibilidades acompañadas de agua, que además se anuncian previamente en Instagram.


Aunque Jackie reconoce que el público es "mayoritariamente joven", señala que vienen desde familias a amigos y parejas. Eso sí, es un bar "friki", así que su target son los frikis.


La decoración, con figuras de superhéroes de Marvel, personajes de Star Wars o de animes, ya denota el estilo de un local en el que Jacky también asegura que "el trato es fundamental".


"Puedes tener un producto malo, bueno o regular, pero el trato es esencial", afirma.


En la cocina, también señala como elementos importantes una buena mise-en-place, es decir, tener la comida semipreparada para adelantar tiempos, además del escandallo, el cálculo de lo que cuesta el producto en función a los insumos y procesos necesarios para su elaboración y entrega final al cliente.


Y es que para vender menús tan baratos, Jacky tiene que tener todo muy atado, porque su local no deja de ser un negocio, que busca "dinamizarse y adaptarse a los nuevos tiempos".


"Ya lo hemos visto con la pandemia y con sucesivas crisis. Ser emprendedor en hostelería implica dinamizar, no estancarte jamás. Son muy pocos los locales que se pueden permitir el lujo de estancarse en un sota, caballo y rey y que les funcione", explica.


Ser emprendedor en hostelería implica dinamizar, no estancarte jamás


Durante la pandemia, el J de Joker también supo adaptarse y no cerró un solo día, pues estuvo sirviendo la comida a domicilio a través de empresas intermediarias. Ahora, consciente del alto precio de la luz, el gas y la cesta de la compra, algo que ve "a diario", el J de Joker ha sabido adelantarse y ofrecer menús baratos para una sociedad "dinámica" que tiene "cada vez menos tiempo".


"A lo mejor el menú de 3,75 no sirve para llenarte, pero sí para saciarte y además estás ahorrando tiempo, que al final es lo más caro y de lo que más escasea", señala.


"Llegas aquí y entre cinco y diez minutos vas a tener un plato low cost encima de la mesa que vas a tardar en comértelo diez minutos. ¿Cuánto tardarías en llegar a tu casa, preparar el plato, comer y fregar?", añade.


El J de Joker también organiza los domingos el día de los juegos de mesa y, de vez en cuando, ofrece platos del mundo, como francesinha, ramen o cachopo de setas con jamón y crema de champiñones.


"He aprendido durante la pandemia a preparar cocina mexicana por videoconferencia con abuelas mexicanas. El secreto de esta vida es nunca dejar de aprender", asegura Jacky, que demuestra que a veces puede ser más barato comer fuera que cocinar en casa, sobre todo en estos tiempos tan difíciles. EFE


​El J de Joker, el local que se anticipa a la crisis con menús de bajo coste

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