miércoles 28/10/20

Uno socio de Mahía amenazó al alcalde de Arroyo con denunciar “lo que se había hecho mal”

Uno de los principales socios de Mahía, Manuel Gómez Maroñas, amenazó al alcalde de Arroyo de la Encomienda con “montar la marimorena” y denunciar “todo lo que se había hecho mal”.

el alcalde de arroyo de la encomienda, josé manuel méndez 	efe
el alcalde de arroyo de la encomienda, josé manuel méndez efe

Uno de los principales socios de Mahía, Manuel Gómez Maroñas, amenazó al alcalde de Arroyo de la Encomienda con “montar la marimorena” y denunciar “todo lo que se había hecho mal”. Así lo aseguró ayer, en la cuarta jornada del juicio del caso Arroyo que se desarrolla en la Audiencia Provincial de Valladolid, Antonio Framillán, otro de los socios de la empresa gallega.
A pesar de las insistentes preguntas del tribunal presidido por Feliciano Trebolle, Framillán confirmó que las amenazas tuvieron lugar en una reunión celebrada en Santiago entre él, el alcalde de Arroyo, el gallego José Manuel Méndez, y el propio Gómez Maroñas, pero no explicó los argumentos de las mismas, según recogía ayer el diario “El Norte de Castilla”.
Según Framillán, estas amenazas fueron un intento de Gómez Maroñas de intentar zanjar sus diferencias con el presidente de la sociedad, Ramón López Casal, sobre la venta de sus participaciones en la sociedad. “Creo que Gómez Maroñas me intentó utilizar para solucionar sus problemas con López Casal”, afirmó.
En la sesión de ayer también declaró el responsable de arquitectura y urbanismo de Mahía, Francisco Javier Amenedo Asende, cuando ocurrieron los hechos que se están juzgando.
Aseguró que Mahía no recibió ningún trato de favor por parte del Ayuntamiento de Arroyo. Preguntado por el fiscal por la celeridad en la que recibían respuestas y correcciones a sus informes y solicitudes, Amenedo aseguró que era una práctica habitual en el resto de los ayuntamientos en los que trabajaba la empresa.
“Nosotros solo intervinimos en el cuatro por ciento del suelo urbanizable de Arroyo y no podemos olvidar que cuando llegamos ya estaban trabajando otras muchas empresas”, afirmó el arquitecto, a la vez que aseguró que las modificaciones urbanísticas que plantearon al Ayuntamiento sobre los SAU 13 y 9 se hicieron desconociendo la llegada de Ikea al municipio.

Comentarios