sábado 26/9/20

El TSXG ratifica la pena de catorce años para los agresores del cura de la parroquia viguesa de Santa Rita

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) desestimó el recurso de apelación contra la sentencia que condenó a catorce años de prisión a cada uno de los dos acusados.

El templo en el que se cometió la grave agresión | aec
El templo en el que se cometió la grave agresión | aec

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) desestimó el recurso de apelación contra la sentencia que condenó a catorce años de prisión a cada uno de los dos acusados de agredir y robar en octubre de 2016 al párroco de la iglesia de Santa Rita, en el centro de Vigo, al que causaron graves secuelas.
En su sentencia, cuyo contenido fue divulgado ayer, el TSXG considera que “no cabe duda alguna de que propinar patadas y golpes en la cabeza a una persona de edad avanzada (80 años entonces) que se encuentra tirada en el suelo es una actuación que crea, objetivamente, un riesgo de causar graves lesiones y secuelas al agredido”.
En el fallo original del caso, la Audiencia de Pontevedra aludía a que existía un dolo eventual al considerar que los agresores, al atizar al cura cuando estaba en el suelo, “aceptaron las consecuencias de sus actos y que era posible utilizar una violencia de menor intensidad para llegar a la sustracción integrante del delito de robo”.
También incide la nueva sentencia del TSXG en que resulta “incuestionable” que las lesiones sufridas por el párroco de Santa Rita son provocados por la agresión sufrida por parte de los acusados, Pedro Yago S.P. y Alison Lucas B.R., ambos de nacionalidad brasileña.

Los hechos
El tribunal gallego considera como hechos probados que a las 16.00 horas del 8 de octubre de 2016 los dos chicos condenados entraron en la iglesia de San José Obrero y Santa Rita, situada en el centro de la capital olívica, con el pretexto de hacer una confesión al párroco, que se encontraba dentro del templo.
No obstante, y tras acceder a la zona de oficina y despacho del sacerdote, continúa el contenido de la sentencia, uno de los dos delincuentes lo agarró mientras el otro se hacía con las llaves de la caja de caudales de la iglesia, donde guardaba unos 700 euros en efectivo y joyas, y se apoderó también del reloj de la víctima y de sus gafas.
El sacerdote, al resistirse e intentar impedir el robo, fue arrojado al suelo por los dos jóvenes, donde le propinaron varias patadas y golpes en la cabeza, a consecuencia de los cuales sufrió erosiones superficiales en nariz, oreja derecha, mejilla derecha y piernas.

Dependencia
No obstante, los golpes recibidos por el párroco en la cabeza le provocaron al día siguiente un hematoma subdural que desencadenó en una incapacidad para la deambulación. Desde entonces, el cura no puede realizar de forma autónoma las actividades básicas de la vida diaria, de manera que necesita de forma permanente la ayuda de terceras personas para poder llevar a cabo sus tareas habituales.

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