martes 1/12/20

A salvo los seis tripulantes de un barco de Corme que se hundió a 15 millas de Fisterra

Salvamento Marítimo rescató sanos y salvos a los seis tripulantes de un pesquero de Corme que se hundió ayer por la mañana a unas quince millas de Fisterra, cerca de la costa de Camariñas.

La tripulación estuvo durante horas achicando agua hasta que la situación empeoró y tuvo que abandonar el pesquero, que se hundió poco después del mediodía	salvamento
La tripulación estuvo durante horas achicando agua hasta que la situación empeoró y tuvo que abandonar el pesquero, que se hundió poco después del mediodía salvamento

Salvamento Marítimo rescató sanos y salvos a los seis tripulantes de un pesquero de Corme que se hundió ayer por la mañana a unas quince millas de Fisterra, cerca de la costa de Camariñas. Los marineros, entre los que hay alguno de nacionalidad extranjera, fueron trasladados al puerto de Malpica por la embarcación Salvamar Altair, en donde no necesitaron de asistencia médica.
El “Novo Urbegi” era un barco que estaba en buen estado y cuya construcción data de 1999. Según señalaron algunas fuentes, el pesquero estuvo hasta el pasado jueves subido al carro de varada del puerto de Malpica, en donde fue convenientemente pintado y puesto apunto para acudir a la costera del bonito, hacia la que partieron esta semana otros tres barcos más afincados en el puerto cormelán
La tripulación dio la alerta por una repentina vía de agua poco después de las 7 de mañana, cuando tras salir de Corme, se encontraba a unas 43 millas la oeste de Fisterra.  El Centro de Coordinación Marítimo de Fisterra se puso en marcha de inmediato un dispositivo de salvamento, para lo cual movilizó al helicóptero Helimer 209, al buque María Pita y a la patrullera Salvamar Altair, además de avisar a varios buques que navegaban por las inmediaciones y que se acercaron hasta el lugar por si fuera necesaria su ayuda.
El Helimer 209 sobrevoló durante un tiempo la embarcación dañada para supervisar en todo momento la evolución de la incidencia y valorr si la vida de los seis tripulantes podía correr peligro en un momento dado. Según informan desde Salvamento Marítimo, a las 9:20 horas la avería parecía estar más o menos controlada después de que la Salvamar Altair hiciese entrega a la tripulación del barco de una motobomba para achicar el agua que entraba en el casco. Esto hizo pensar en un primer momento a los equipos de rescate que sería posible remolcar el “Novo Urbegi” hasta el puerto de Malpica.
Sin embargo, la fisura en el motor complicó las labores de achique y obligó a desalojar el pesquero y a trasladar a sus seis tripulantes a bordo de la Salvamar Altair, transbordo que se realizó en todo momento bajo la supervisión y custodia de la embarcación María Pita de Salvamento Marítimo. 
De esta forma, el “Novo Urbegi” se acabó hundiendo a unas  15 millas de Fisterra alrededor de las 12:43 horas de la mañana de ayer. Su tripulación llegó al puerto de Malpica a las 13:55 horas, en donde les esperaban algunos familiares. Los marineros no precisaron de asistencia médica, aunque acusaban el lógico estrés por las horas de incertidumbre que les tocó vivir.
Los armadores son dos hermanos de Corme que no llegan a los 40 años pero que llevan desde muy jóvenes trabajando en el mar y que hace tiempo apostaron por  crear su propia empresa, primero comprando una “jamela”, luego un pequeño barco y, hace cosa de cinco o seis años, haciéndose con el “Novo Urbegi”, que ayer se hundió en aguas próximas a Fisterra. 
El pesquero era uno de los cuatro de la flota de Corme que este año habían apostado por participar en la campaña del bonito, después de que a algunos de ellos se les agotara la cuota de merluza, su principal recurso hasta ahora.
El alcalde de Ponteceso, Lois García Carballido, se interesó por la suerte de los marineros nada más tener conocimiento del naufragio. El regidor confirmó a media tarde y después de hablar con algunos allegados que los seis tripulantes están bien, aunque tanto ellos como sus familiares directos están muy afectados, tanto por las pérdidas económicas sufridas como por el consiguiente susto ya que durante la peripecia que les tocó vivir llegaron a temer por sus vidas.

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