miércoles 23/9/20

Un tatuador niega haberle tocado las nalgas a una cliente menor de edad

Elison Daniel C.C., acusado de haberle tocado las nalgas a una menor de 14 años mientras le hacía un tatuaje en Pontevedra, negó ayer haber abusado sexualmente de ella, como sostiene la Fiscalía, y aseguró que se acercó a ella solo para poder realizarle el tatuaje.

El acusado abandona la Audiencia de Pontevedra tras prestar declaración | Salvador Sas (efe)
El acusado abandona la Audiencia de Pontevedra tras prestar declaración | Salvador Sas (efe)

Elison Daniel C.C., acusado de haberle tocado las nalgas a una menor de 14 años mientras le hacía un tatuaje en Pontevedra, negó ayer haber abusado sexualmente de ella, como sostiene la Fiscalía, y aseguró que se acercó a ella solo para poder realizarle el tatuaje.

En la vista oral, celebrada ayer en la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, el acusado relató que pasadas las 23.00 horas del 13 de agosto de 2016, se acercaron a su puesto en las fiestas de Pontevedra un grupo de cuatro menores que aparentaban entre 14 y 15 años. Una de ellas se sentó en un banco de cemento y él al lado para tatuarla, pero niega que se propasase.

De esta manera, explicó que “jamás” se propasó con la menor y que, en un momento determinado, se limitó a agarrarla por la espalda porque “no paraba de reírse” y el tatuaje “podía salir mal”.

Declaración
Poco después, la joven se levantó y le acusó de haberle tocado las nalgas, pero él siguió trabajando con normalidad hasta que los padres de la menor alertaron a un guardia de seguridad y él huyó del lugar “por no darle un disgusto” a su madre”, que tenía un puesto justo al lado del suyo en las fiestas de Pontevedra.

La menor, que declaró protegida por un biombo, explicó que acudió al puesto de este tatuador en compañía de unas amigas para imprimir unas letras chinas “por una apuesta” y que el hombre, tras hacerle varias preguntas personales, se le acercó y le ofreció “varias veces” bajar a los aseos del aparcamiento subterráneo.

“Todo el rato se acercaba a mí y me intentaba besar”, explicó la joven, que dijo que cuando llegó al puesto el tatuador empezó a hacerle preguntas de tipo personal. Tras ello, la joven detalló ante el juez que el tatuador le “empezó a tocar el culo”, un episodio al que el acusado, aseguró, no le dio mayor importancia. De hecho, asegura que le dijo: “Qué pasa, es un culo, puedes tocar el mío”. Esta versión fue corroborada tanto por el guardia de seguridad como por las amigas de la víctima, que aseguraron ante el tribunal que “ella estaba sentada y él le metió la mano por debajo” con la intención de tocarle el culo.

Petición de dos años y medio
El fiscal considera que estos hechos, que ocurrieron el 13 de agosto de 2016, son constitutivos de un delito de abusos sexuales, por el que solicita dos años y medio de prisión para el encausado.

La abogada del acusado, por su parte, solicitó su libre absolución al apreciar “múltiples contradicciones” en el testimonio de la presunta víctima y de sus amigas.

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