sábado 5/12/20

El Supremo confirma la sanción al juez Taín por hacer “bromas de mal gusto” sobre el caso Asunta

El Supremo confirmó ayer la sanción leve que el Consejo General del Poder Judicial impuso al instructor del caso Asunta, Manuel Vázquez Taín, por “hacer bromas de mal  .

El juez instructor de la muerte de la pequeña Asunta, Manuel Vázquez Taín	archivo ec
El juez instructor de la muerte de la pequeña Asunta, Manuel Vázquez Taín archivo ec

El Supremo confirmó ayer la sanción leve que el Consejo General del Poder Judicial impuso al instructor del caso Asunta, Manuel Vázquez Taín, por “hacer bromas de mal gusto” sobre este asunto, en una sentencia que califica las palabras del juez de “algo más que desafortunadas”.
El cuerpo de Asunta, la niña de 12 años asesinada, fue hallado el 22 de septiembre de 2013 en una pista forestal de Teo y sus padres han sido procesados por su muerte, que fue investigada por Taín.
Este juez, cuando estaba en marcha la investigación del asesinato en octubre de 2013, se refirió al caso citado señalando que “en periodismo sale un tuit y dicen ‘los datos revelan que Asunta volaba, ojo, fuentes bien informadas próximas a la investigación’ dicen que ‘Asunta vuela’”.
Lo hizo durante un congreso sobre seguridad ciudadana celebrado en Vigo y ante público y medios de comunicación.
La Sala de lo Contencioso Administrativo considera en su sentencia que aquella “actuación del juez fue algo más que desafortunada y alcanzó los límites de lo claramente incorrecto”.
Por esa razón el Supremo confirma la advertencia leve que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) y la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) impusieron al juez por desconsideración hacia los ciudadanos.
El TSXG consideró que como instructor era exigible “el máximo respeto y consideración con los intervinientes en la causa y, desde luego, con la víctima” y añadió que el hecho de que la frase pudiera haber sido sacada de contexto “no afecta a la desconsideración que en sí misma porta”.
El juez había argumentado en su defensa que su intervención había sido manipulada y que la frase debía ser contextualizada.
La sentencia incide en que, en el momento de hacer las declaraciones, Taín “se encontraba instruyendo una causa penal por un delito especialmente grave, y con gran trascendencia social, en el que no solo se había declarado el secreto sino que, además, se había decretado la prisión de los dos progenitores de la víctima”.

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