viernes 27/11/20

El Seprona investiga a cinco personas por la contaminación del agua en Corme

Son dos responsables de la concesionaria, otros dos de una granja porcina y el gerente de la firma encargada del pozo de tormentas
El brote de gastroenteritis obligó al Concello de Ponteceso a repartir agua embotellada a los vecinos de Corme Porto | AEC
El brote de gastroenteritis obligó al Concello de Ponteceso a repartir agua embotellada a los vecinos de Corme Porto | AEC

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ya remitió al juzgado número 3 de Carballo el expediente en el que se recogen las investigaciones realizadas sobre la contaminación del agua de la traída municipal de Corme. En dicho expediente son cinco las personas que figuran como investigadas como presuntos autores de un delito contra la salud pública y de otro delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.

Las persona que deberán comparecer ante el juez son dos representantes de la empresa concesionaria del agua, el gerente de la firma que lleva el mantenimiento del tanque de tormentas y de la depuradora de aguas residuales de Corme y una de las titulares de una granja porcina de Corme Aldea, así como el ganadero que la tuvo alquilada hasta el día 17 del pasado mes de agosto, cuando la explotación cerró sus puertas.

Los hechos que motivaron la investigación se remontan a finales del pasado mes de septiembre cuando en Corme Porto se detectó un brote de gastroenteritis después de que en días previos se registrasen hasta tres averías consecutivas en la red de abastecimiento que mantuvieron el servicio interrumpido varias horas.

Doble foco contaminante

Las indagaciones realizadas por los agentes del Seprona dieron como fruto la identificación de dos focos diferentes de contaminación, “cuya acción combinada originó el cuadro de diarreas y vómitos que acabó afectando a cerca de seiscientas personas”, según señalan desde el Instituto Armado.

Uno de los focos de contaminación identificado por los agentes está situado en Corme Aldea, concretamente en la zona próxima al manantial de Cuíña que, junto a la ETAP de Ponteceso, se encarga de suministrar agua al depósito de As Forcadas. En las inmediaciones de esa fuentes se habría detectado un vertido masivo de purín que los agentes del Seprona creen que pudo ser la causa de que en las analíticas realizadas en el depósito que abastece a Corme Porto se detectase contaminación por norovirus.

El segundo foco de contaminación tendría que ver con las deterioradas canalizaciones de fibrocemento de la red de abastecimiento que el Concello está a punto de empezar a sustituir mediante la ejecución de un proyecto en el que se invertirán alrededor de 120.000 euros. Por las fisuras de esas tuberías con más de 50 años de antigüedad se acabarían filtrando aguas de la red de saneamiento como consecuencia de las averías sucesivas en el servicio de abastecimiento registradas los días 18, 19 y 21 de septiembre. Esa doble circunstancia explicaría la contaminación de origen fecal que se detectó también en las analíticas. l

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