miércoles 21/10/20

Patrimonio vigila la bóveda del santuario de Muxía de la cual ya se retiraron escombros

El santuario da Barca era ayer un bullicio de gente trabajando en la retirada de escombros y actuando sobre el material que todavía estaba ardiendo.

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1. Los trabajos de limpieza continuaron de la mano de personal municipal

El santuario da Barca era ayer un bullicio de gente trabajando en la retirada de escombros y actuando sobre el material que todavía estaba ardiendo. El subdirector de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Galicia, Manuel Chaín, explicó ayer a pie de obra que el objetivo principal en estos momentos es “dar seguridad” al templo, tarea en la que se centran los trabajos de los técnicos.  Así, Patrimonio esperará a que desaparezca el riesgo de fuego para poder evaluar los daños, pero por el momento se está centrando en apuntalar y asegurar la estructura del templo.
Patrimonio centra también sus esfuerzos en vigilar la cúpula, a la que ayer subieron técnicos municipales para iniciar la retirada de los escombros que pesan sobre ella. El objetivo es colocar una cubierta de lona o de plástico que actúe como paraguas para evitar la entrada de agua. Chaín señaló que “para eso hay que subir a la cubierta y tener la garantía” de que el personal pueda trabajar en condiciones de seguridad. No obstante, los técnicos municipales han rechazado de momento esta medida debido a los fuertes vientos que soplan en la zona. Hoy mantendrán una reunión con Patrimonio para evaluar la situación.
“Si la bóveda –que es de ladrillo– es capaz de mantenerse en pie y no tiene un riesgo estructural, los daños son la cubierta y la limpieza del interior del templo”, indicó el subdirector de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia. Por el momento, añadió, “no hay señales de riesgo inmediato” de derrumbe. La cúpula está “soportando su peso y el de los restos de la madera quemada de la estructura”, explicó Chaín, aunque se trata de una estructura que no fue diseñada para soportar ese peso, al que hay que añadir la cantidad de agua que se haya acumulado sobre ella, por lo cual no se puede precisar si aguantará. “A día de hoy no sabemos siquiera si hay ese riesgo. A lo mejor esa bóveda aguanta diez veces más ese peso. No podemos hacer nada más que llamar la atención sobre posibles riesgos porque aún no comprobamos ninguno”.

Retablos
En cuanto a los retablos, el mayor es irrecuperable, y, del resto, “lo que se conserva en pie” ha de ser valorado por los restauradores. “Tienen que venir, hacer los estudios y ver qué se conserva”, ha concretado Chaín. Si la policromía y la madera, “es recuperable. El (retablo) principal no, no queda nada”. Con respecto a los pasos a dar, indicó que se “trabaja continuamente y sin pausa” pero no hay una hoja de ruta como tal ni fechas mientras no se consiga hacer el oportuno análisis visual y el estudio.
Las hipótesis que manejan los técnicos sobre la causa de este fuego se centran en la caída de un rayo. Además, del templo, resultó dañado el faro de la zona. Acerca de los daños, hay ya bastante información recabada pero por prudencia y respeto, la misma no se facilitará hasta que el examen esté completo, previsiblemente a principios de enero.
Unos desperfectos cuya cuantía económica se desconoce por el momento y que incluyen otros de carácter religioso y emocional que serán “incalculables”, según reconocía el alcalde, Félix Porto. El regidor espera que no se “eternicen” las soluciones, pero sabe que “esto exige una secuencia”. 

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