jueves 18.07.2019

Miguel Lorenzo | “No vale cualquier pacto, deben saber qué líneas nunca vamos a pasar”

Candidato del PP al senado por A Coruña, Miguel Lorenzo, afronta el cambio de cámara con la convicción de que su partido es el “preferido de los vecinos” y asumiendo que tendrán que lidiar con la irrupción de Vox

Miguel Lorenzo habla durante uno de los mítines de campaña celebrados en la ciudad de A Coruña
Miguel Lorenzo habla durante uno de los mítines de campaña celebrados en la ciudad de A Coruña

Miguel Lorenzo cambia el Congreso por el Senado, al que opta como cabeza de lista por la provincia de A Coruña el 28-A.
 
Las encuestas marcan una dura pugna por cada voto, ¿cuántos representantes va a tener el PP?
No soy adivino, pero creo que el PP es la opción preferida de la mayoría de los vecinos.

Los indecisos son uno de los objetivos de la campaña. ¿Cómo se les convence?
Escuchándoles, explicándoles nuestro programa y haciéndoles ver que el PP ha demostrado su capacidad de gobernar en situaciones muy difíciles.

El 28-A se elige un Gobierno, pero también unos diputados que representan a su territorio. ¿Qué ofrece Miguel Lorenzo?
Como he hecho hasta ahora, mi prioridad es mi ciudad, mi provincia, mi autonomía y los españoles. Defenderé los intereses de A Coruña y de Galicia.

La izquierda gallega tiene una nueva fractura, esta vez entre En Marea y Podemos-EU, ¿esta situación beneficia al PPdeG o no? 
Lo que más perjudica a En Marea y a Podemos es que han gobernado en los tres grandes ayuntamientos de A Coruña y la gente ya conoce lo que suponen: parálisis, amiguismos y ausencia de diálogo. Espero que las personas reflexionen y apliquen el sentido común. Confío en que no se dejen guiar por el voto a partidos que no tienen programa, que hablan de promesas que pueden sonar muy bien y que nunca dicen cómo las van  hacer, propias de los populismos de derechas y de izquierdas.

Cataluña monopoliza la campaña.
El problema no es ni Cataluña, ni los catalanes. El problema son los independentistas que quieren romper España y que en este momento cuentan con cooperador necesario que es Pedro Sánchez.

Galicia tiene muchos asuntos pendientes en Madrid: traspaso de la AP-9, Ence, MIR, cumplimiento del déficit, crisis demográfica, corredor atlántico. ¿Qué va a hacer Casado al llegar al Gobierno con estos temas?
Pablo Casado siempre ha tenido en mente a Galicia. Ha venido más de ocho veces, mantiene un diálogo fluido con el presidente de la Xunta, conoce perfectamente las demandas y necesidades de los gallegos, y estoy seguro de que sabrá atender a todas ellas.

El líder del PP puso sobre la mesa el debate sobre el aborto, pero ha dejado en segundo plano un problema como la baja natalidad. 
La gran asignatura pendiente que tenemos los españoles, no solo los gallegos, es la conciliación, y una ley sobre familia que establezca el marco jurídico y las medidas para que la gente que quiera tener hijos pueda hacerlo y compatibilizarlo con su vida laboral.

Galicia tiene desde hace mucho zonas abandonadas o envejecidas, ahora se ha puesto de moda lo de la “España vacía”. 
Creo que las políticas de la Xunta han sido un ejemplo de apoyo a la Galicia rural. El Gobierno deberá copiar muchas de ellas.

¿Subir o bajar impuestos?
Bajar impuestos para reactivar la economía y que se cree empleo. Cada vez que sacas a una persona del paro o del sistema de subvención de ayudas, a parte dignificarla, le das un sueldo, cotiza a la Seguridad Social y paga impuestos, con lo que colabora al sostenimiento del sistema.

Se busca crear empleo autónomo, pero cuando las cosas van mal los emprendedores se quedan con una mano delante y otra detrás. 
Como autónomo que soy conozco bien los vaivenes económicos que vivimos, las situaciones de enfermedad y jubilación que tenemos los autónomos. No solo hay que mejorar sus prestaciones, sino que  hay que establecer normativas, que durante su vida laboral, sean flexibles y se adapten a las situaciones e ingresos.

Se oyen continuamente llamadas apelando al voto útil, pero, ¿qué es el voto útil?
Por el sistema de recuento de votos, dividir el voto de la derecha es hacer presidente a Pedro Sánchez. Por eso nosotros pedimos el voto útil que es el voto al PP.

La campaña está tan polarizada que hasta se ha calificado a Feijóo de “nacionalista”. 
Todos sabemos del compromiso con Galicia de Feijóo, pero también de su sentido de Estado. Como él dice, no le vamos a pedir permiso a nadie para ser gallegos porque entendemos que la mejor manera de serlo es sintiéndote español.

Si el PP no saca un resultado suficientemente bueno, se volverá a mirar a Galicia a quien es ahora su mayor baluarte, Feijóo. 
El presidente ha sido muy claro en todo este proceso y todos conocemos su postura de compromiso con Galicia.


Vox aparece con posibilidades de llegar con muchos escaños al Congreso. ¿Cómo van a manejar un partido de ultraderecha?
Estamos en una democracia, y al igual que en su momento aceptamos la irrupción de Podemos, los que estemos allí, aceptaremos lo que decidan los españoles. Solo espero que todos los senadores tengan sentido de Estado y no conviertan la cámara alta en un espectáculo.

¿Pactarán con Vox?
No vale cualquier pacto. Si algunos quieren apoyar al PP tendrán que saber qué líneas nosotros nunca vamos a pasar.

Usted es, además, candidato a la reelección por A Coruña en la lista de Beatriz Mato, quien le ha situado como el eje mágico que marcará la mayoría en María Pita. ¿Cómo ve el 26-M?
Creo que tenemos a la mejor candidata. Una persona que ha demostrado su gran capacidad de trabajo y gestión. Que tiene un conocimiento de la ciudad y de los problemas que hay que resolver y, sobre todo, una gran cercanía a la gente. Por ello, creo que seré concejal y Bea Mato será la alcaldesa que necesita esta ciudad.

¿Está agotado el rédito de “forza do cambio” de la Marea?
La Marea tiene agotado todo su discurso. Ya no es creíble. Después de cuatro años de parálisis total, le recuerdo las palabras de Pablo Iglesias en el debate televisivo: “Le pido su confianza, si en cuatro años no hacemos nada, no nos voten”. Por lo tanto en A Coruña ni los que le votaron en su día les pueden volver a votar.

A Coruña también se juega muchas cosas en las generales, como la reforma de Alfonso Molina. 
Podríamos estar disfrutando de esa infraestructura que tanta falta hace a los ciudadanos que entran y salen cada día, y pagada por Audasa. Hoy por los caprichos del Gobierno local hemos perdido cuatro años y la financiación que ahora debe afrontar el Estado.

¿Quién debe pagar Langosteira?
Pedimos el mismo trato que se le ha dado a Valencia.

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